Agónica y necesaria victoria de Independiente Rivadavia en el Gargantini
Independiente Rivadavia logró un agónico triunfo frente a Tristán Suárez y rompió la racha negativa de tres partidos consecutivos sin conocer la victoria. La Lepra no jugó un partido para destacar, pero -como suele ocurrir- convirtió en momentos justos y revirtió un partido que parecía perdido.
El equipo de Gabriel Gómez no tuvo un gran desempeño y se caracterizó por sus imprecisiones en la primera etapa. La zaga central no era la habitual debido a la ausencia por expulsión de Juan Pablo Freytes y Valentín Perales. Tristán Suárez presionaba y aprovechaba las distracciones en el equipo local. Es por ello que Fabián Garay aprovechó la ocasión y abrió el marcador a los 23 minutos, con la complicidad de una floja respuesta del arquero Leandro Finochietto.
La Lepra no encontraba su funcionamiento, pero poco a poco comenzaba a despertarse mediante la colaboración de Lucas Ambrogio y el capitán Matías Quiroga. Iniciada la segunda etapa, el Azul lo fue a buscar desde un principio, sabiendo que ganar era la única opción. A los 62 minutos, Sebastián Navarro, de gran actuación, lanzó un centro que Quiroga cambió por gol e ilusionó a todo el parque. Independiente aprovechó el envión anímico y el ingreso de piernas frescas provenientes del banco de relevos.
Pasaban los minutos y la Lepra no conseguía ese tan ansiado tanto que le diera la victoria. Sin embargo, a los 94 minutos, Matías Quiroga bajó una pelota que quedó en los pies de Francisco Galván, quién con mucho ingenio le cedió el gol a Franco Coronel. Fue a través de ese derechazo que el Azul dio vuelta el marcador e hizo delirar a todo su público.
La Lepra deberá ajustar numerosos aspectos durante la semana si quiere volver a ser protagonista. No obstante, la victoria le era necesaria para poder tener un golpe anímico que le permita respirar. El próximo desafío será ante San Martín de Tucumán, como visitante, el próximo lunes a las 21.10.
Los datos del partido