Francia sufrió, venció a Marruecos y jugará la final con Argentina
Francia eliminó a Marruecos en semifinales del Mundial de Qatar 2022, gracias a los goles de Theo Hernández en el minuto 5 y de Randal Kolo Muani en el 79, y jugará la final del domingo (12 de nuestro país) frente a la Selección argentina en el estadio de Lusail. Por su parte, Marruecos, que dominó el esférico en la segunda mitad, pero al que le faltó precisión en los últimos metros, se jugará el tercer puesto frente a Croacia el sábado, a la misma hora, en el estadio Internacional Jalifa.
La victoria, de igual manera, no puede ocultar las carencias defensivas puesta en jaque por un equipo que no destaca por su potencia ofensiva. Ni que su estrella, Kylian Mbappé, parece menos estrella desde hace dos partidos. El gol de Theo cambió los papeles repartidos a priori, los franceses defendiendo y Marruecos a la ofensiva, donde no se le había visto hasta ahora.
Como hace cuatro años en Rusia, la solución francesa llegó de la mano de un defensa. Entonces, ante Bélgica, fue Samuel Umtiti quien se vistió de goleador para dar a Francia el pase a la final y ahora fue Theo Hernández, que llegó con la vitola de suplente y que fue propulsado a titular por la lesión de su hermano Lucas. Otra muestra de que el destino se escribe con renglones torcidos.
Como el gol, nacido de un desajuste defensivo de la zaga más sólida, un resbalón de En Yamiq, un mal despeje de Hakimi, un remate acrobático de Theo y Bono sin recursos. Todo lo que hasta ahora había rodado a la perfección para Marruecos se derribó en un instante frente al empuje francés. La confianza, que mueve montañas, dirán unos.
Obligado a reaccionar, los "leones del Atlas" se lanzaron a la aventura para sacar los colores a la zaga francesa, puesta en evidencia por Ounahi en el 11, salvada por Lloris, y en cinco más tarde por Konaté. Marruecos acarició el gol, lo intentó En-Nesyri, lo procuró Ounahi, a pase de Ziyech, e incluso Hakimi se sumó a la fiesta. Pero no hubo nada que festejar.
Pero el sosiego no llegó hasta que en el 79 Kolo Mouani se aprovechó de una jugada de Mbappé, medio disparo, medio asistencia, para derrocar la fortaleza de Bono. Ni un minuto hacía que, en lugar de un desdibujado Dembelé, había entrado el delantero del Frankfurt, el último en incorporarse a la aventura mundialista por la lesión de Christian Nkunku.
El gol acalló a la ruidosa grada. Marruecos había soñado con estar en lo más alto y tendrá que conformarse con haber sido la africana que más lejos ha llegado, la árabe que mantuvo el orgullo más tiempo en el Mundial árabe. Pero no fue suficiente para evitar que el título se lo jueguen dos naciones que figuraban entre las favoritas antes incluso de empezar el torneo. Marruecos ya ha escrito su historia. Francia y Argentina, buscarán la suya.
Francia, entonces, irá en busca de un bicampeonato consecutivo que solo lograron Italia en la etapa fascista (1934-1938) y Brasil (1958-1962) durante los primeros años de "O Rei" Pelé. Argentina, que no corona desde 1986 con Diego Maradona, tiene ventaja de 2-1 en el historial mundialista con los franceses pero perdió en el único antecedente de eliminación directa (3-4 por los octavos de final de Rusia 2018). Sus dos triunfos fueron en la fase de grupos de 1930 (1-0) y 1978 (2-1).
Los goles
Los datos del partido

