El dilema que busca resolver River pensando en el regreso a la actividad
El fútbol argentino mete presión para regresar a la actividad y, con los protocolos ya elaborados, aguarda la autorización del Gobierno, aunque se suspendió una reunión clave que iban a mantener hoy Claudio Tapia, presidente de la AFA, y Ginés González García, ministro de Salud de la Nación. Mientras, a River se le presentó un dilema que deberá resolver antes de confirmar la vuelta de los entrenamientos.
La logística para las prácticas en el River Camp, en Ezeiza, ya está prácticamente resuelta por Marcelo Gallardo y los médicos del club de Núñez, que aspira como el resto de los equipos que el 17 de septiembre deberán jugar por la Copa Libertadores a regresar a la actividad el lunes 3 de agosto.
Es que los primeros entrenamientos se dividirán en grupos de seis jugadores. Con siete canchas en total, el Millonario podría tener entre 25 y 30 jugadores entrenándose en simultáneo y respetando las distancias. Pese a ello, la idea del cuerpo técnico, según explica el diario Olé, es organizar el trabajo en dos o tres tandas diferentes para disminuir la circulación de personas.
Además, la idea es que cada uno de los grupos esté integrado por futbolistas de diferentes puestos ya que desde el club entienden que si hay un caso positivo en uno de los grupos y el mismo está integrado, por ejemplo, por defensores, Gallardo perdería una línea completa en el equipo.
En ese sentido, a River se le presenta un dilema que deberá resolver en los próximos días. Si la idea es dividir a los jugadores en grupo, quizá no sea conveniente cerrar un hotel para alojar a todo el plantel por más que cada futbolista tenga su propia habitación, ya que aumentaría el contacto a la hora de comer y, si se detecta algún caso, habrá que aislar a todo el plantel.