Cuando el tamaño si importa
Me acuerdo el primer día que me dijeron "petisa". Debo decir que no fue un momento agradable, porque cada vez que repetían esa palabra sus rostros cambiaban para que mi autoestima terminara por el piso.
A veces pasaba horas llorando y pensando en el tamaño de mi cuerpo. Horas de sufrimiento que comenzaban con esa palabra. Pero ayer algo cambió.
Una "petisa", "peque", como quieras llamarle, se transformó en una gigante y todos la miraron desde abajo con admiración.
Si, con su metro cincuenta puso un país a sus pies y nada ni nadie la puede alcanzar. Paula Pareto logró algo que nadie logró: ser la primera mujer argentina de la historia en consagrarse campeona olímpica.

En un mundo donde el bullying es un tormento y mata, en un mundo donde ser petiso, para algunos, es un aberración, Pareto se subió allá, en la cima, se subió a ese lugar inalcanzable.
El tamaño si importa, porque yo con mi estatura puedo lograr lo que ella logró y no hablo del oro. Puedo superar prejuicios, puedo alcanzar metas, puedo tocar mis sueños y hacerlos realidad.
Pareto lo hizo, yo también lo puedo hacer
El tamaño si importa y mucho. ¡Bravo Pareto!
Tu oro es el premio para todas aquellas personas que día a día salen al mundo sin importarles el qué dirán. Sos el triunfo del sacrificio de miles de deportistas que, con sus contras, pueden con todo. sos el resultado de un enorme esfuerzo.
El Tamaño si importa...porque sos un metro cincuenta de oro puro...
