Un gran Expreso que no debe perder su rumbo
El dolor por la frustración de un objetivo no obtenido debe ser dejado atrás cuando se suma un nuevo anhelo. Bajo diversos contextos, el hincha de Godoy Cruz habrá sufrido uno de los peores momentos tras aquel descenso de 2007. Es que la desazón puede llegar al corazón por diversos motivos, incluso, por pelear el campeonato hasta el final y quedarse en las puertas de la gloria.
Acá no hay nada para reprocharle, ni a los jugadores, ni al cuerpo técnico, ni a la dirigencia. La derrota en San Juan ante San Martín fue simplemente un mal paso en un campeonato que, a Godoy Cruz, no le brindó margen de error. Fue un clásico y el Tomba lo perdió. Así de simple. Las cuestiones futbolísticas no salieron a la perfección. A veces la pelota entra y, en otras oportunidades, pega en el palo o se luce el arquero, como en Pueblo Viejo. El análisis debe ser amplio, sin fantasmas ni rencores.
Se debe mirar desde aquel 4 de enero cuando todo comenzaba con la llegada de Sebastián Méndez, de aquellos objetivos, de la permanencia en Primera División. Lo demás sería fruto de la conjunción de trabajo, corazón y humildad.
El pasar de las fechas hizo cambiar el rumbo de aquel objetivo inicial y los resultados hicieron que se pensara en algo tan sustancial como la obtención de la primera estrella para el fútbol de Mendoza en su historia. Y así lo hizo Godoy Cruz Antonio Tomba, con un concepto futbolístico estilizado en el que amalgamó 10 triunfos, tres empates y solo tres derrotas, en una zona en la que ni River ni Independiente, por nombrar algunos equipos, estuvieron a la altura de lo que representa su historia, empañados por un Expreso que fue capanga en su provincia y también en rodeo ajeno.
La desnaturalización del juego en el estadio Hilario Sánchez con las expulsiones de Jaime Ayoví y Santiago García dejan otra herida en el plantel Bodeguero que deberá jugar una nueva final, no menor, ante Estudiantes de La Plata, en Córdoba, en busca del sueño de meterse en la próxima edición de la Copa Libertadores de América, por tercera vez en su historia y dejando instalado de que el paso de Godoy Cruz por la máxima categoría del fútbol argentino es cada vez más interesante.
El dolor permanecerá, no es para menos, pero será virtud de este cuerpo técnico trabajar desde lo mental en pocos días para seguir dejando bien en lo alto a una institución que crece a pasos agigantados en todos los aspectos y, sobre todo, en el sentir popular.

