Un plantel golpeado y sin respuestas
Los ánimos en la zona de vestuarios eran los peores. Mucho silencio, rostros de preocupación y para colmo el rumor, que era cada vez más fuerte, sobre la renuncia indeclinable del Pablo Quinteros. Todo esto hizo que los jugadores se retiren con la cabeza gacha y hasta algunos no quisieron dialogar con la prensa.

Los pocos que hablaron antes los micrófonos coincidieron en el momento adverso por el que atraviesa el equipo y expresaron el deseo de salir rápidamente. Uno de los que se refirió al presente Leproso fue Maximiliano Scapparoni: "Hay que mejorar un montón pero no me voy a poner a inventariar porque estamos todos muy calientes. Cada uno sabrá qué hizo bien y qué hizo mal".
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" Siempre se repiten errores aunque uno no quiera, pero hay que meterle para adelante. Queda mucho todavía y tenemos que hacernos fuertes en nuestra casa", siguió el arquero.
"Hay que hacer una autocrítica y dejar los orgullos de lado para saber qué se hizo mal. Hay que tirar para el mismo lado todos".
En tanto Emanuel Reynoso analizó: "El primer tiempo tuvimos un poco más de manejo de pelota. En el segundo se nos complicó y más después del gol. Lo buscamos por todos lados y lamentablemente no pudimos encontrar el gol".
Luego verbalizó la sensación que tiene el plantel puertas adentro: "Estamos mal porque uno quiere ganar y a nadie le gusta mirar la tabla y ver que el equipo está abajo".
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