Godoy Cruz nos enseñó a no prejuzgar
En las 14 fechas que se llevan disputadas en el fútbol de la Primera División ya son 19 los entrenadores que dieron un paso al costado en los distintos clubes. Este número alarmante habla a las claras de las complicaciones que depara ser entrenador en el fútbol argentino y la dificultad que representa la búsqueda de alguno cuando una institución se queda sin un comandante en el banco de los suplentes.
Uno de todos estos éxodos le tocó a Godoy Cruz vivirlo en carne propia con la salida de Sebastián Méndez hace pocos días. El Gallego llegó sin laureles y en silencio; le aportó al Tomba uno de los pasajes más exitosos desde que está en la máxima categoría.
Con la repentina salida de Méndez se da la ligera llegada de Lucas Bernardi y las conjeturas de porqué, una vez más, la institución opta por un entrenador sin cartel, teniendo en cuenta la triple competencia que tendrá Godoy Cruz con la Copa Libertadores como principal escollo.
Las redes sociales, los foros y demás plataformas virtuales le han dado la chance al hincha, socio, simpatizante, de interpretar y juzgar cada una de las acciones de la dirigencia de turno en todos los deportes y divisiones. Cuestión que no está para nada mal y tiene que ver con la pluralidad y la democracia en la que tanto nos encanta vivir. Sin embargo, con el correr de los años, Godoy Cruz Antonio Tomba, desde el accionar de su dirigencia, nos ha dado lecciones de que, a veces, es mejor esperar que pronunciarse.
A simple análisis, pareciera que la llegada de Bernardi no se encontrara acorde a las necesidades que Godoy Cruz tendrá en 2017. Por su corta trayectoria como entrenador, los últimos resultados en su corta estadía por Arsenal, etc.
No obstante, es un entrenador que encaja en los parámetros de una institución que se ha sabido manejar con adiestradores de bajo perfil y en base a esto hacerse eco.
Lucas Bernardi no es más que un Jorge Almirón en su llegada. O que Diego Martín Cocca, Martín Palermo u Omar Asad, por nombrar algunos.
Este Godoy Cruz nos invita a ser cautos. A esperar, sin que esto tenga que ver con las conclusiones que podamos sacar con el diario del lunes como reza el dicho popular. Será mucho más importante evaluar el rendimiento del equipo ya en competencia que conjeturar con los pocos datos que manejamos sobre la llegada del DT. Para muestra, basta un botón.
