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Mirá los incidentes y destrozos en la final del Top 8 Cuyano

Algunos hechos que son repudiables sucedieron en la previa de la final del Top 8 jugado en el El Bermejo. Que no vuelva a pasar.
Foto: Gentileza
Foto: Gentileza

Esta claro que a la violencia no la quiere nadie y menos en el deporte, y más en el rugby donde te educan desde chico a respetar las normas, al rival, al árbitro, a tus compañeros, a ser solidarios, en definitiva se hace hincapié en la educación, desde temprana edad. Es más: he escuchado con admiración de otros deportes hacia el rugby por el famoso espíritu de éste.

Pero estamos llegando al límite, no lo pasemos. Si bien queremos todos que el rugby se popularice, que llegue a todos los estratos, no copiemos lo malo de lo masivo, en este caso de la violencia en el fútbol, de la existencia de los barras y la falta de educación. 

Los hechos: El sábado en El Bermejo en la previa de la final entre Mendoza y Marista, hinchas, seguramente en su gran mayoría adolescentes, que decían no tener plata para pagar la entrada, derribaron uno de los portones de la entrada al club, por esa misma causa el partido final se demoró una hora en dar comienzo.


Luego las imágenes muestran cómo estos "hinchas" arrojaron zanahorias al campo de juego cuando entró el equipo local y se metieron en la cancha a insultar a la hinchada del conjunto Blanco que estaba enfrente. Éstos también actuaron mal al arrojarles objetos o las mismas zanahorias como muestra el video. 


Estos hechos pasan cuando se juegan las semifinales y final del Torneo, ya que durante el año no suele pasar, y ahí es donde se "futbolizan", y empiezan los cánticos con insultos hacia la hinchada rival, silban a los pateadores a la hora de ejecutar un penal o conversión, "putean"al árbitro, etc. Ahí es donde tienen que aparecer los dirigentes, entrenadores y ponerles un freno, llamarlos a la reflexión, con autoridad. También arrojaron bombas de humo al campo de juego cuando se estaba jugando el encuentro, o al final del mismo patearon carteles de publicidad o rompieron el alambrado que separa a la cancha de la tribuna.


Pude ver como algunos de estos jóvenes estaban bajos los efectos del alcohol, y vuelvo a repetir: es fundamental la labor educativa y correctiva de los mayores, en este caso de los dirigentes del mismo club y también de la Unión de Rugby de Cuyo, sino la buena iniciativa que hay en varios clubes como son los carteles educativos referidos al respeto hacia rivales, arbitro, queda en el vacío.

También es criticable el trapo que decía"Maristones tramposos" puesto en el lugar donde estaba la hinchada de Mendoza Rugby, esto genera malestar y puede terminar en violencia, ahí faltaron la voz de los mayores para indicar que saquen esa bandera.


Sí, nos alegra el colorido, los disfraces, las banderas de los clubes, los papelitos, cuando cantan alentando a su equipo, eso tiene que seguir pero sin caer en la agresión al rival de turno.

Para destacar: fue la actuación de los rugbiers de ambos conjuntos, ya que adentro de la cancha fue un partido limpio- Marista lo ganó bien- y luego de terminado el encuentro los jugadores de los dos se saludaron con abrazos. Acá no hubo gastadas ni provocación. 

No perdamos los valores, que la violencia, la cual la vemos a diario en la sociedad no impregne a nuestro querido deporte, que actuemos en consecuencia, que la basura no se esconda debajo de la alfombra, que no nos de lo mismo todo, que dejemos de lado intereses, ambiciones y no perdamos el eje, y ahora mas que nunca que vemos un crecimiento en el rugby ya que hay mas chicos que quieren jugarlo pongamos en práctica y sigamos haciéndo incapié - jugadores, dirigentes, árbitros, periodistas y el público en general- en la educación y respeto a nuestro prójimo. Que la pasión no nos nuble la razón.