El peor golpe de la carrera de Guardiola
Llegó un momento en el que ya nada tenía sentido: Josep Guardiola le dio la espalda a ese partido torturante, se rascó el cuello nervioso y se hundió abrumado en el banco.
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El Bayern Munich fue un desastre. |
"¿Qué has hecho con mi equipo, Pep?", era la leyenda que acompañaba, un buen rato antes de que terminara el partido, a una foto de un abrumado Jupp Heynckes en la red social twitter.
Análisis y broma ventajista, como tantas veces sucede en el fútbol, pero un tiro certero: el Bayern de Heynckes cerró hace 11 meses un "triplete" de Liga de Campeones, Bundesliga y Copa alemana que a Guardiola termino quedándole lejos. También el sueño de ser el primer equipo en defender el título de la Liga de Campeones.
La noche fue también amarga porque Guardiola la empezó viendo una foto de Tito Vilanova, su amigo de años y ex "número dos", en la pantalla gigante del estadio. Vilanova murió el viernes de cáncer, y antes del partido hubo un minuto de silencio en recuerdo del español y del serbio Vujadin Boskov, muerto también la semana pasada.
La noche fue también amarga porque Guardiola la empezó viendo una foto de Tito Vilanova, su amigo de años y ex "número dos", en la pantalla gigante del estadio
Todo se debió mezclar en el recuerdo de un Guardiola muy presionado en las últimas semanas por un sector del Bayern -liderado nada menos que por Franz Beckenbauer- que quiere menos pases y más goles, menos belleza y más efectividad en los grandes momentos.
Recuerdan al Bayern de Heynckes que el año pasado le asestó al Barcelona un 4-0 en Múnich y un 3-0 en España para un global de 7-0. Ese Bayern, aunque los jugadores de hoy sean prácticamente los mismos, es otro, porque cae menos de un año después por un global de 5-0 ante el Real Madrid.
Doce goles de diferencia entre el Bayern que arrasaba al Barcelona y el que hoy fue triturado por el Real Madrid.
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Ronaldo, una pesadilla para el Bayern.
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La conclusión es casi obvia: comienzan días turbulentos para Guardiola, al que la semana pasada un influyente columnista alemán escribió una carta abierta pidiéndole que, si es cierto que se le está pasando por la cabeza, como dice haber escuchado en el club, no deje el Bayern a fin de temporada.
Si realmente esa es su idea, Beckenbauer no se ocupa precisamente de disuadirlo, porque el "Kaiser" habló sin anestesia cuando los jugadores blancos aún celebraban en el estadio. Y mañana dirá más.
"Nos faltó un poco de pasión hoy para poner al rival en problemas. El Real Madrid nos mostró nuestros límites".