Huracán no pudo con Unión de Villa Krause en Las Heras
Huracán Las Heras no pudo con el duro equipo de Unión de San Juan y solamente empató
Si se buscara un sinónimo que grafique claramente lo que es un partido rústico, sin dudas que el duelo entre el Globo y el Azul es la mejor referencia. Es que el nivel de fútbol exhibido fue pobrísimo, con mucha pierna fuerte, demasiados balones aéreos y para colmo con una cancha que empeora e impide cualquier intento de jugar al fútbol al ras. Por eso, no fue de extrañar que las dos conquistas del duelo hayan sido de otro partido, porque tanto Osvaldo Gullace como Héctor Sosa, dejaron boquiabierto a más de uno con dos soberbios remates.
Pero dentro de ese contexto, el partido al menos fue emotivo porque el final estaba abierto para cualquiera, porque el local empujaba desordenadamente y la visita salía bien de contra. Como el manual de la categoría lo indica, el anfitrión fue quien tomó la iniciativa. Con los dos tanques en el ataque, Jorge Detona y Juan Paulo Suraci que retornaba al equipo, el conjunto norteño buscó por el techo del arco contrario. Mientras que el elenco sanjuanino apostaba a los pelotazos largos y al aguante del Chori Sosa que se peleó con toda la defensa.
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Con esa tónica, el que sacaba más provecho era Unión, porque el sector ofensivo de Huracán no lograba perforar y arrimarse al arco defendido por Mauricio Agnello, en cambio el delantero Sosa alcanzaba a desacomodar el fondo del local y darle más de un dolor de cabeza.
Pero si hay un jugador que puede abrir la cerradura de cualquier partido y despertar a todos del letargo, ese el Osvaldo Gullace, porque con una jugada magistral que solamente él puede conjurar, abrió el marcador. A los 31´, el “
Sin embargo, la alegría de los hinchas del Globito duró poco, ya que el Chori Sosa emuló a Gullace y de la galera igualó el cotejo a los 42´. En el vértice izquierdo paró un centro con el pecho y como venía la mandó a guardar arriba a la derecha, bien lejos de Alejandro De
Luego del empate y la irrupción de un sinfín de avispas, el complemento arrancó áspero y picante. Lucas Barrera y Héctor Sosa se manotearon toda la tarde y la lucha culminó con un codazo del jugador visitante lo que provocó su expulsión directa a los 10´. Con ese panorama, los de Funes abrieron la cancha e intentaron por todos los medios, pero ni la fortuna ni el destino estaban de su lado. Es más, ni siquiera los millares de rebotes que sucedían en el área de Unión estaban favorecían al Albo.
Con mucha bronca y frustración, la gente de Huracán observó la finalización del encuentro. Bronca por que no se jugó bien y frustración por no haber sumado de a tres como local. Ahora la clasificación le es esquiva al Globo por lo que deberá corregir errores antes de que el tren se le escape.
Síntesis:
Resultado final: Huracán Las Heras 1 – Unión de San Juan 1.
Huracán Las Heras: Alejandro De
Unión de San Juan: Mauricio Agnello; Eduardo González, Alan Aciar, Matías Morales, Juan Sosa; Silvio Molina, Francisco Paz, Matías Monassa, Alfredo Molina; Héctor Sosa, Ariel Sánchez. DT: Víctor Cabello.
Cambios: ST 21´ Facundo Cattáneo por Barrera (H), 30´ Leonardo Ramos por Suraci y Mauricio Arce por Alaníz (H), 43´ Walter Estrada por Monassa (U), 47´ Marcelo Laciar por A. Molina (U).
Goles: PT 31´ Osvaldo Gullace (H), 42´ Héctor Sosa (U).
Expulsado: ST 10´ Héctor Sosa (U).
Árbitro: Leonardo Lupano (Río IV).
Cancha: Huracán Las Heras.
Perlita: una invasión de avispas asustó a todos
Minutos antes de que el árbitro y los equipos salgan hacia el campo de juego para disputar el complemento, una invasión de avispas aterrorizó a los espectadores y puso en riesgo el comienzo de la segunda etapa. Los insectos provinieron de la copa de un árbol detrás de la platea oeste de la cancha y en cuestión de segundos se adueñaron de gran parte de la tribuna y los bancos de suplentes. Esto provocó que los relevos no puedan sentarse en el banco ni calentar, al igual que el primer línea que huyó del lugar. Además los palteístas se fugaron despavoridos hacia atrás del ingreso de la platea.
Luego algunos colaboradores del club prendieron fuego papeles, diarios y serpentinas para dispersar las avispar, hecho que se consumó después de 8 minutos. Finalmente luego de la insólita invasión que provocó el temor de los hinchas y la risa de los futbolistas que observaban desde la cancha, el segundo tiempo pudo arrancar.




