La Lepra no pudo mantener el triunfo y perdió con Defensa en un partidazo
El partido era de Independiente, quien estaba arriba en el marcador por dos tantos, pero la visita lo dio vuelta remontando ese resultado adverso y lo terminó ganando 4 a 3. El juego fue altamente emocionante en el Bautista Gargantini.
Independiente Rivadavia cayó en casa ante Defensa Y Justicia por 4 a 3. Los tantos locales fueron anotados por Diego García en dos ocasiones y Gabriel Solís, mientras que para la visita los hicieron Cristian Canhué en dos oportunidades, Leandro Mánquez y Patricio Pérez.
Lejos quedaron aquellos cuatro goles ante Sportivo Italiano en la primera fecha de las revanchas en esta parte de la temporada 2009/10 de la Primera B Nacional. Otra vez el Azul besó la lona, y esta vez ante un rival limitado, el equipo Leproso se quedó con la sangre en el ojo y con las manos vacías.
El triunfo comenzaba a gestarse a los 12´, cuando García, tras un pase magistral del arquero Ignacio Carrera desde su propio área, éste definió ante la salida del uno visitante. No había situaciones hasta ese momento, pero el local pegaba primero ante los descuidos del rival.
El encuentro siguió por la senda de la mediocridad. Sin aproximaciones claras, Independiente trataba de lastimar. Tal era así, que en una de las tantas nuevamente el intratable mediocampista tomó el balón en la media luna contraria y, apilando dos rivales, sacó un disparo casi certero que terminó dando en el poste.
Y así, sin bajar los brazos para seguir creciendo en el tanteador, los conducidos por Claudio Úbeda siguieron en la búsqueda del segundo. Fue de este modo, que otra vez García en una formidable jugada con Mauricio Ferradas se anotó con la segunda conquista.
Sin embargo, Independiente Rivadavia equivocó el camino a partir de ese momento a pesar del tercer tanto que perdió Pérez Tarifa, cuando tenía todo el arco a su merced para definir la historia. Sin querer, le dio el protagonismo al equipo de enfrente y éste prontamente consiguió los réditos buscados.
A los 26´ Canhué aprovechó un tiro libre en su favor y, gracias a la colaboración del arquero mendocino, estampó el descuento para el Halcón.
Y ya sobre el final de la primera parte, otro descuido entre los centrales Azules fue conectado por Canhué, quien sacó un tiro esquinado y puso la igualdad.
En el complemento, Independiente dejó de ser el de los primeros 45´. De una noche para el olvido de la última línea mendocina y hasta un encuentro de diez puntos para el atacante Pérez vinieron las demás emociones.
A los 19´, lejos de pasar sobresaltos mayores ante un cuadro Leproso deslucido y sin ideas para lastimar, Mánquez estiró la cuenta para Defensa. La oscuridad se hacía presente en el parque y la luz se esfumaba con el correr del reloj.
Quedaba aún tiempo para más. Los cambios desde el banco no dieron los resultados esperados y la visita se anotó con otro. Patricio Pérez, a los 38´, en una apilada de otro partido definió ante la salida de Carrera y así estampó el 2-4 foráneo.
Ya sobre el final, Solís marcó el 3-4, dejando la puerta abierta a la ilusión. Pero el travesaño ante un disparo de Garipe, la impresionante tapada del uno tras tiro de Diego Caballero y sus manos lúcidas ante un soberbio cabezazo de Moreyra tiraron la levantada Leprosa por la borda.
Independiente Rivadavia empezó jugando como el Barcelona, pero terminó haciéndolo como lo hace Independiente. Un equipo, que parecía de local empezar a dominar las acciones, de a poco se cae a pedazos y el abismo de la promoción para no perder la categoría acecha sin esperar.
Ahora a levantar la cabeza rápido de la tierra y vencer a Unión serán los objetivos próximos de la Lepra, que comienza a tener la soga al cuello sino empiezan a venir las victorias.
Sin embargo, Independiente Rivadavia equivocó el camino a partir de ese momento a pesar del tercer tanto que perdió Pérez Tarifa, cuando tenía todo el arco a su merced para definir la historia. Sin querer, le dio el protagonismo al equipo de enfrente y éste prontamente consiguió los réditos buscados.
A los 26´ Canhué aprovechó un tiro libre en su favor y, gracias a la colaboración del arquero mendocino, estampó el descuento para el Halcón.
Y ya sobre el final de la primera parte, otro descuido entre los centrales Azules fue conectado por Canhué, quien sacó un tiro esquinado y puso la igualdad.
En el complemento, Independiente dejó de ser el de los primeros 45´. De una noche para el olvido de la última línea mendocina y hasta un encuentro de diez puntos para el atacante Pérez vinieron las demás emociones.
A los 19´, lejos de pasar sobresaltos mayores ante un cuadro Leproso deslucido y sin ideas para lastimar, Mánquez estiró la cuenta para Defensa. La oscuridad se hacía presente en el parque y la luz se esfumaba con el correr del reloj.
Quedaba aún tiempo para más. Los cambios desde el banco no dieron los resultados esperados y la visita se anotó con otro. Patricio Pérez, a los 38´, en una apilada de otro partido definió ante la salida de Carrera y así estampó el 2-4 foráneo.
Ya sobre el final, Solís marcó el 3-4, dejando la puerta abierta a la ilusión. Pero el travesaño ante un disparo de Garipe, la impresionante tapada del uno tras tiro de Diego Caballero y sus manos lúcidas ante un soberbio cabezazo de Moreyra tiraron la levantada Leprosa por la borda.
Independiente Rivadavia empezó jugando como el Barcelona, pero terminó haciéndolo como lo hace Independiente. Un equipo, que parecía de local empezar a dominar las acciones, de a poco se cae a pedazos y el abismo de la promoción para no perder la categoría acecha sin esperar.
Ahora a levantar la cabeza rápido de la tierra y vencer a Unión serán los objetivos próximos de la Lepra, que comienza a tener la soga al cuello sino empiezan a venir las victorias.


