"Mi pasión por Godoy Cruz no la cambio por nada"
Daniel Walter Oldrá es uno de los grandes símbolos de Godoy Cruz en su historia. El Gato fue pieza fundamental del ascenso al antiguo Nacional B en el año 1994, consiguiendo el Torneo del Interior. Además, logró subir a Primera División como ayudante técnico junto a Juan Manuel Llop hace dos años. Y como si fuera poco, luego del descenso, deja nuevamente al Expreso, pero esta vez como DT, en lo más alto del fútbol argentino.
- La verdad es que están trabajando muy bien, el grupo tiene una gran predisposición y se está matando para encarar muy bien el año. Personalmente me pone muy contento ver de la manera en la que entrenan.
- Es muy prematuro poder hacer un balance de ellos, pero sé que han venido porque los dirigentes y el cuerpo técnico han depositado expectativas en ellos.
- Los refuerzos llegan de a poco. Pero, ¿esperás con ansias a alguno en particular?
- No, simplemente que hay una ansiedad importante por la llegada de todos, para poder diagramar y ver al grupo completo y sobre todo tenerlos bien físicamente. Pero estoy tranquilo y sabiendo que este tema de los refuerzos no es fácil.
- ¿Qué amigos te regaló el fútbol?
- Me quedaron muchos y seguramente me olvidaré de algunos, pero el Ruso Marcucci es un gran amigo, al igual que el Rafa Iglesias, Manuel Villalobos, los hermanos Almeida, el Chino Vargas, el profe Rodríguez, Alberto Garro… Siempre he sido muy amiguero y he tratado de cosechar amistades. Me gustaría tenerlos a todos conmigo.
- ¿Qué equipos de fútbol creés que juegan bien ?
- La verdad es que me gustó mucho la Liga Deportiva Universitaria de Quito. Me pareció un justo campeón de la Copa Libertadores. Tienen una propuesta importante, con dos volantes por afuera muy agresivos y un enganche definido como Damián Manso.
- ¿Y un equipo del fútbol argentino?
- Me gusta, por ahí, la estructura que tiene River y la propuesta que presenta su técnico.
- ¿Cómo es vivir y trabajar en Godoy Cruz rodeado de un grupo de amigos?
- Es lo mejor que te puede pasar. Cuando uno proyecta un trabajo e intenta pensar las cosas rodeadas de gente que querés es muy lindo. Todos tiramos hacia un mismo objetivo y creemos en el grupo. Esta parte es muy importante y hace que las cosas se vuelvan más fáciles.
- ¿Qué es Godoy Cruz para Oldrá?
- Es todo. El dinero nunca modificó mi interés por Godoy Cruz y siempre lo elegí. Tuve muchas propuestas en mi vida y seguramente ahora tendré más con el tema del ascenso y lo logrado, pero gracias a Dios trato de estar y hacer lo que me gusta en el club que amo y en el que he vivido toda la vida.
- ¿Qué es Oldrá para Godoy Cruz?
- Eso lo tendría que decir la gente, el simpatizante o los dirigentes. Yo se que soy hincha y lo vivo de esta manera. Mi pasión por Godoy Cruz no la cambio por nada.
- ¿Cuáles son los momentos futbolísticos más felices de tu vida?
- Sin dudas el campeonato de Godoy Cruz en el ’94, el debut con River en mi paso por Buenos Aires, y llevar al club nuevamente a Primera División creo que son las cosas más importantes que me han pasado en mi vida como deportista.
Conferencia de prensa de Daniel Oldrá, camino al ascenso.
- ¿Y los más angustiantes?
- El momento más duro fue cuando descendimos. Estuve tres días sin salir a la calle. Esto lo sentía como hincha de Godoy Cruz, me quedó una angustia muy grande porque fue muy injusto el descenso y lo guardé muy adentro. Nos replanteamos con los demás integrantes allegados al club muchas cosas y soñamos con el breve reencuentro de Godoy Cruz con los grandes.
- ¿Te animás a contar alguna de las miles de anécdotas que debes tener?
- Sí. Me acuerdo que en uno de los últimos años antes de retirarme, acá en Godoy Cruz, llegó el día de mi cumpleaños, y para ese día los vagos me mataban. Algo tenía que hacer, porque me agarraban la ropa, me la quemaban o algo le hacían. Entonces le dije al Gringo Nicotra que tenía que ir al baño. Me fui y cambié la ropa de lugar, la de Luciano la puse en mi casillero y la mía la escondí. Después del entrenamiento me agarraron en la cancha y me empezaron a molestar, pero lo normal. Pero dentro del camarín prendieron fuego los pantalones, el buzo y todo lo que estaba en el casillero. Cuando entro al vestuario eran un montón risas... ¡Cuando el Gringo vio que era de él! ¡Para que! Se la quería agarrar con todos, así que agarré las llaves del auto y me fui despacito…
Godoy Cruz vuelve a Primera División, de la mano del Gato.


