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El plan de Iglesias en Guaymallén: "No le temo a la palabra ajuste"

El intendente electo presentó su radiografía sobre la situación financiera de la comuna que aún preside el peronista Luis Lobos. Dijo que el déficit del municipio al 31 de diciembre podría superar los 300 millones de pesos.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Recargado, irónico y verborrágico, a dos meses de asumir como intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias sacó una "radiografía" financiera de Guaymallén y advirtió: "No le temo a la palabra ajuste. Esto es como cuando una familia está en crisis económica y debe ajustarse".

En un salón "prestado" ubicado en Ejército de los Andes al 650 en Guaymallén, el ex director de la OSEP ofreció un balance de las cuentas públicas de la comuna que, hasta noviembre próximo, preside el peronista Luis Lobos.

Hizo hincapié en que el presupuesto está absolutamente agotado en tanto la mayor parte de los recursos se destinan al pago de personal. "El municipio debe ser una empresa para prestar servicios a los vecinos y no un agenda de colocación para los amigos", cuestionó. 


Dijo que, en los últimos 8 años, el personal aumentó el 62 por ciento y se tercerizaron servicios. Según sus cálculos, el Presupuesto 2015 contempló un aumento en la partida de Personal del 70 por ciento respecto de la del 2014 y un 149 por ciento respecto de la del 2013. Y, plantó la duda, "podría ser aún mayor". 

Especificó que en 2013 se destinaron 370 millones de pesos al pago de salarios mientras que en 2014 fueron 544 millones de pesos y, estimó, que en 2015 los gastos en personal podrían ascender a 924 millones de pesos

Evaluó que esa cantidad de recurso humano no garantiza ni una mínima prestación de servicio de calidad. "Guaymallén está en claro estado de abandono con un 'intendente' fantasma, y lo digo entre comillas porque nadie lo votó para que esté ahí. Es una comuna en donde nadie sabe, nadie contesta y nadie se hace responsable". 

"Con lo cual, toda la planta de personal, en donde hay muchos ñoquis que no tienen funciones que cumplir o están ocupando un lugar y consumiendo dinero que tendría que ser para reparar equipamiento, contratar empresas de maquinarias, limpiar acequias o calles o realizar obras públicas", sentenció Iglesias. 


Actualmente, según sus datos, la comuna tiene 4.600 empleados y por mes tiene que desembolsar cerca de 68 millones de pesos. A propósito, fuentes oficiales de Guaymallén lo desmintieron indicando que "son casi 4 mil empleados para lo que se destina entre 40 a 45 millones de pesos. Ahora, estamos esperando los fondos de la coparticipación para abonarles. Estamos en fecha, del 1 al 10 se paga". 

Además, Iglesias remarcó que el municipio le debe a todo tipo de proveedores. "Actualmente, estimamos una deuda exigible de más de 250 millones de pesos. A lo que hay que sumarle lo que implicará recuperar el parque automotor, los insumos y el normal funcionamiento de todas las áreas. Consideramos, en esta parte, una deuda entre 100 a 150 millones de pesos, como mínimo", resaltó. 

Luego de presentar esta "radiografía" financiera, indicó: "No le temo a la palabra ajuste. Cuando en una familia el dinero no alcanza hay que ajustarse". Por último, deslizó que podría recurrir a endeudamiento para saldar la "ficción" de Lobos, según calificó a su gestión: "Estamos buscando todas las herramientas con el próximo gobierno provincial (el de Alfredo Cornejo) para ver cómo podemos superar esta cuestión".