Diez minutos de fama. Ese fue el tiempo que tuvo el gobernador Celso Jaque como orador invitado para anunciar la construcción de 5.500 casas en Mendoza y dio pie al discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para el plan de viviendas nacional que será financiado con fondos de la Anses.
Un ejército de 170 mendocinos participó del acto que se realizó pasadas las 18 en la Quinta de Olivos. Celso Jaque tuvo un instante de gloria al abrir el acto y su contrición al kirchnerismo se reflejó en su discurso.
“Estamos muy felices de acompañarla (a la presidenta) en este momento tan especial. Es por esto que vemos a intendentes, empresarios de la construcción, sindicatos, porque estamos convencidos de que en este momento todos debemos trabajar con convicción y a las convicciones les ponemos el trabajo todos los días y estoy seguro de que éste será un muy buen año para Argentina”.
“Estamos en el tercer día de viviendas federales. El lunes con 58.000 viviendas, ayer con más de 38.000 y hoy con más de 27.000 viviendas que, como bien decía el gobernador Celso Jaque, representa uno de los incrementos más importantes en la economía por lo que significa la industria de la construcción”, indicó a su turno la presidenta de la Nación.
Cristina también aludió a otro de los gobernadores bendecidos por el kirchnerismo, el sanjuanino José Luis Gioja, al explicar que "en San Juan, y desde que comenzó el plan en esa provincia, se han podido erradicar 54 villas de emergencia". Y recordó que "algunas databan del primer terremoto del ’44, el que motivó que (Juan Domingo) Perón y Eva se conocieran".
En esta etapa, el plan permitirá construir en La Pampa 1.800 viviendas; en La Rioja 2.700; Mendoza 5.500; Neuquén 2500; San Juan 5.000; Río Negro 2.500; Santa Cruz 4.000 y en Tierra del Fuego 2.500.
Furcio y tropa mendocina
El gobernador también tuvo su furcio, que fue aplaudido por todos los concurrentes, al mencionar solamente a los mendocinos como beneficiarios de las casas de 50 metros cuadrados. Jaque fue rápido de reflejos, a pesar de la mirada de la mandataria, e incluyó en el lanzamiento a todos los argentinos.
Asimismo, Jaque habló de lo que representa la crisis mundial y la posibilidad de crear fuentes de trabajo a partir de la construcción de viviendas. En ese sentido, elogió que gracias a los esfuerzos de Anses se podía hacer este plan de viviendas en que el Estado nacional erogará 2.900 millones de pesos.
Muy cerca del gobernador, expectantes, se podía ver a una parte selecta de la delegación mendocina. En primera fila, una de las colaboradoras más estrechas del oficialismo en la Cámara de Diputados de la Nación, Patricia Fadel. Junto a ella, los diputados nacionales Susana Genem y Guillermo Pereyra. También en primera fila, el ministro de Infraestructura, Francisco Pérez. Atrás, el intendente de San Rafael, Omar Félix.
Y, en las segundas filas, el ministro de Gobierno, Mario Adaro y el jefe comunal de Guaymallén, Alejandro Abraham. Incluso, hasta los intendentes demócratas de Luján y San Carlos, Omar Parisi y Jorge Difonso.
Tras el discurso, Jaque se posicionó detrás de Cristina, cual guardaespaldas. La mandataria saludó a los siete gobernadores que estaban sentados en la mesa principal junto al jefe de gabinete Sergio Massa, y luego se dirigió hacia su público. Entre quienes se colgaron –literalmente- de Cristina, se lo pudo ver al senador provincial Miguel Serralta.
Quienes también aprovecharon el acercamiento fueron un grupo de trabajadores de la construcción, que se identificaron de funcionarios y militantes peronistas por un casco amarillo. También estuvieron con la mandataria y le pidieron saludos para Mendoza.
“Dedico un saludo a San Rafael, estamos muy contentos de tener a este gobernador”, dijo Cristina mientras las cámaras de los canales porteños la tomaban, antes de rehuir.