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Verano saludable: tres recetas con frutos secos para comer liviano

Incorporar frutos secos en ensaladas, bowls o platos fríos aporta energía, frescura y beneficios para la salud en verano.

Los frutos secos son aliados nutritivos y versátiles para las comidas frescas del verano.

Los frutos secos son aliados nutritivos y versátiles para las comidas frescas del verano.

Livianos, nutritivos y versátiles, los frutos secos son aliados ideales para sumar energía y sabor durante el verano. Almendras, nueces, maníes o castañas pueden integrarse fácilmente a platos frescos, aportando textura, grasas saludables y proteínas. Estas tres recetas simples permiten incorporarlos a las comidas diarias sin complicaciones.

Ensalada fresca con nueces y queso

Una opción rápida y refrescante para los días de calor. Combina hojas verdes (rúcula, lechuga o espinaca), tomates cherry y cubos de queso fresco o port salut. Sumá un puñado de nueces picadas y condimentá con aceite de oliva, limón y una pizca de sal. Ideal como plato principal liviano o acompañamiento.

Pollo frío con almendras y yogur

Perfecto para aprovechar sobras y comer algo distinto. Desmenuzá pechuga de pollo cocida y mezclala con yogur natural, jugo de limón y sal. Agregá almendras tostadas y picadas, más un toque de perejil o ciboulette. Se puede servir solo, en sandwiches o como relleno de wraps.

Estos frutos secos serán tus aliados para mantener la piel firme y las articulaciones en movimiento. Foto: Freepik
El verano invita a preparar comidas frescas con textura y proteínas saludables. Foto: Freepik

El verano invita a preparar comidas frescas con textura y proteínas saludables. Foto: Freepik

Bowl dulce de frutas y frutos secos

Para el desayuno o la merienda, armá un bowl con frutas de estación como banana, frutilla y durazno. Sumá maní tostado sin sal o mantequilla de maní natural, más un chorrito de miel o yogur. Es una alternativa fresca, saciante y llena de energía para el verano.

Incorporar frutos secos a las comidas de verano es una forma simple de mejorar el valor nutricional de los platos sin perder frescura. Con combinaciones dulces o saladas, se adaptan a cualquier momento del día y suman sabor con pocos ingredientes.