Verano en Mendoza: la cascada ideal para una escapada en familia
Una cascada escondida en Mendoza se convierte en el plan perfecto para disfrutar el verano en familia.
La Cascada del Ángel es uno de los rincones más elegidos en verano. Foto: Archivo
Cámara de Turismo MendozaMendoza esconde decenas de senderos, cerros y paisajes que invitan a disfrutar del verano al aire libre. Durante los meses de calor, cada rincón de la provincia se transforma en una opción para desconectar de la rutina y conectar con la naturaleza. Entre las propuestas accesibles para hacer con chicos, una de las más elegidas es la Cascada del Ángel, un trekking corto que combina aventura y paisajes de montaña.
Ubicada en Potrerillos, esta caída de agua también es conocida como Quebrada del Salto o Quebrada del 55. Se encuentra a unos 76 kilómetros de la ciudad de Mendoza y a aproximadamente 10 kilómetros de la villa de Potrerillos, sobre la Ruta Nacional 7, en dirección a la cordillera. El punto de referencia es la zona conocida como Estación Aforadora, donde comienza el acceso al sendero.
Cómo llegar paso a paso a la Cascada
Desde la capital mendocina se debe tomar la Ruta Nacional 7 hacia el oeste, rumbo a la montaña. El trayecto es completamente asfaltado y ofrece vistas panorámicas del perilago y la precordillera. Una vez en la zona de la Quebrada del 55, se deja el vehículo en un sector cercano y se continúa a pie.
El trekking es corto y de baja dificultad, apto para todo público. El sendero bordea un arroyo, incluye el cruce de pequeños cursos de agua y atraviesa paisajes típicos de montaña. Tras una caminata accesible, se llega a la cascada, que tiene alrededor de 10 metros de altura y está alimentada por afluentes del río Mendoza.
-
Te puede interesar
Los colores que serán tendencia en Europa para el verano 2026
El entorno natural, el sonido del agua y la sombra de las paredes rocosas convierten a este lugar en una alternativa ideal para un plan familiar de fin de semana. Como en toda salida a la montaña, se recomienda llevar calzado adecuado, agua y protector solar, además de respetar el ambiente para conservar uno de los rincones más encantadores del verano mendocino.