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Verano en Mendoza: la cascada ideal para una escapada en familia

Una cascada escondida en Mendoza se convierte en el plan perfecto para disfrutar el verano en familia.


Mendoza esconde decenas de senderos, cerros y paisajes que invitan a disfrutar del verano al aire libre. Durante los meses de calor, cada rincón de la provincia se transforma en una opción para desconectar de la rutina y conectar con la naturaleza. Entre las propuestas accesibles para hacer con chicos, una de las más elegidas es la Cascada del Ángel, un trekking corto que combina aventura y paisajes de montaña.

Ubicada en Potrerillos, esta caída de agua también es conocida como Quebrada del Salto o Quebrada del 55. Se encuentra a unos 76 kilómetros de la ciudad de Mendoza y a aproximadamente 10 kilómetros de la villa de Potrerillos, sobre la Ruta Nacional 7, en dirección a la cordillera. El punto de referencia es la zona conocida como Estación Aforadora, donde comienza el acceso al sendero.

Cómo llegar paso a paso a la Cascada

Desde la capital mendocina se debe tomar la Ruta Nacional 7 hacia el oeste, rumbo a la montaña. El trayecto es completamente asfaltado y ofrece vistas panorámicas del perilago y la precordillera. Una vez en la zona de la Quebrada del 55, se deja el vehículo en un sector cercano y se continúa a pie.

El trekking es corto y de baja dificultad, apto para todo público. El sendero bordea un arroyo, incluye el cruce de pequeños cursos de agua y atraviesa paisajes típicos de montaña. Tras una caminata accesible, se llega a la cascada, que tiene alrededor de 10 metros de altura y está alimentada por afluentes del río Mendoza.

cascada del angel ruta 7 (1)

La Quebrada del 55 se convierte en plan ideal durante el verano mendocino.

El entorno natural, el sonido del agua y la sombra de las paredes rocosas convierten a este lugar en una alternativa ideal para un plan familiar de fin de semana. Como en toda salida a la montaña, se recomienda llevar calzado adecuado, agua y protector solar, además de respetar el ambiente para conservar uno de los rincones más encantadores del verano mendocino.