Ventilador en verano: las claves para que enfríe más en los días de calor
El ventilador es una solución práctica y económica para refrescar ambientes y mejorar la sensación térmica en verano.
Económico y práctico, el ventilador sigue siendo protagonista en los hogares durante el verano.
Cuando las temperaturas suben y no hay aire acondicionado, el ventilador se convierte en el gran aliado del verano. Si bien no baja la temperatura del ambiente, usado correctamente puede generar una sensación térmica más agradable y ayudar a sobrellevar los días de calor intenso.
Claves para aprovechar el ventilador al máximo
Ubicación estratégica
Colocar el ventilador cerca de una ventana durante la noche ayuda a ingresar aire más fresco del exterior. Durante el día, en cambio, conviene ubicarlo frente a una abertura cerrada o apuntando hacia el cuerpo para mejorar la circulación del aire.
Crear corrientes de aire
Una técnica efectiva es usar dos ventiladores: uno orientado hacia afuera para expulsar el aire caliente y otro hacia adentro para hacer entrar aire más fresco. Esto favorece la ventilación cruzada y mejora la sensación de frescura.
Te podría interesar
Aprovechar el frío
Ubicar una botella con agua congelada o un recipiente con hielo delante del ventilador permite que el aire que circula sea más frío. Es un truco simple que puede marcar la diferencia en ambientes pequeños.
Mantenerlo limpio
Las aspas y la rejilla acumulan polvo con facilidad. Limpiarlas con frecuencia mejora el rendimiento del ventilador y evita que el aire circule más lento o con partículas en suspensión.
Usarlo de manera inteligente
Encender el ventilador solo cuando hay personas en la habitación ayuda a reducir el consumo eléctrico. Además, combinarlo con ropa liviana y ambientes a oscuras potencia su efecto refrescante.
Con estos consejos, el ventilador puede ser una solución práctica y económica para enfrentar el calor del verano, haciendo los espacios más confortables incluso en los días más agobiantes.