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¿Tus gatos se lamen entre sí? No siempre es una muestra de cariño

El acicalamiento entre gatos puede esconder algo más que cariño o higiene, según revela un estudio reciente.


Ver a dos gatos lamerse entre sí es una escena habitual en los hogares con más de una mascota, y suele generar ternura en quienes lo presencian. Sin embargo, la ciencia del comportamiento animal empezó a prestarle más atención a este gesto y descubrió que no siempre significa lo que parece.

A simple vista, los dueños de mascotas podrían pensar que si sus dos gatos hacen esto, se trata de un gesto amoroso, una forma de expresar cariño o simplemente un acicalamiento, como sucede en otras especies. Sin embargo, algunos estudios identifican patrones que revelan un comportamiento más polémico: los felinos podrían tener segundas intenciones en sus actos.

El acicalamiento felino puede ocultar tensión entre los gatos de casa. Foto: Archivo

Las segundas intenciones de los felinos

Una investigación publicada en la revista Applied Animal Behavior Science analizó hogares con dos o más gatos y llegó a una conclusión reveladora: el acicalamiento mutuo tiene más de una función, más allá de reflejar un vínculo agradable entre dos gatos. En algunos casos, también puede ser una señal de tensión entre los animales.

El motivo es que se observaron ciertas posturas y comportamientos asociados a estos casos. La tensión entre los gatos puede identificarse a través de:

  • Interacciones con posturas corporales asimétricas (por ejemplo, un gato inclinándose sobre el otro).
  • Orejas giradas hacia atrás, señal de incomodidad.
  • Comportamientos de desplazamiento frecuentes (lamerse los labios, sacudir la cabeza, etc.).
  • Comportamientos abiertamente agresivos (golpear, morder).

Es decir, en estos contextos el acicalamiento puede ser usado por los gatos como una forma de apaciguamiento, para evitar una escalada de tensión, o como una sutil señal de agonía que busca resolver el conflicto entre ellos de forma encubierta.

Cómo diferenciar un vínculo sano de una tensión oculta

  • Si ambos gatos se lamen por turnos y de forma relajada, suele ser señal de buena relación.
  • Si uno se lame en exceso una zona puntual del otro (orejas, cabeza) y este último se muestra tenso o intenta alejarse, puede tratarse de jerarquía o incomodidad.
  • Un lamido excesivo en una sola dirección, sin reciprocidad, suele indicar ansiedad más que afecto genuino.