Trabajadores removían tierra en una obra y encontraron algo que nadie esperaba
Lo que parecía una obra más en República Checa terminó revelando un extraordinario sitio de la Edad de Hielo.
Bajo la obra aparecieron miles de restos animales y huesos pertenecientes a por lo menos 20 ejemplares de mamut lanudo.
MDZUna obra de construcción en República Checa terminó sacando a la luz algo que llevaba decenas de miles de años oculto bajo tierra. Mientras avanzaban los trabajos para levantar un nuevo Palacio de Justicia, comenzaron a aparecer enormes huesos. El descubrimiento dio paso a una excavación arqueológica que terminaría revelando restos de al menos 20 ejemplares de mamut lanudo.
El hallazgo se produjo en Bukov, un distrito de la ciudad de Ústí nad Labem, en el norte del país. Los primeros restos aparecieron en noviembre de 2024 y obligaron a desplegar un amplio trabajo arqueológico antes de que la construcción pudiera continuar.
Miles de huesos aparecieron debajo de la obra
Los investigadores estudiaron una superficie cercana a los 1.000 metros cuadrados y contabilizaron más de 3.500 restos de animales. Entre ellos identificaron 19 mandíbulas inferiores de mamut y un diente aislado, lo que permitió establecer que en el lugar hubo al menos 20 ejemplares diferentes.
Pero los mamuts no estaban solos. También aparecieron restos de rinocerontes lanudos, un caballo, un reno y una liebre. La enorme concentración de huesos convirtió al sitio en uno de los descubrimientos arqueológicos más llamativos realizados en esta zona de Europa.
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Las dataciones realizadas sobre restos de carbón encontrados en antiguos fogones sitúan la actividad humana en el lugar entre aproximadamente 28.800 y 25.600 años atrás. Los expertos creen que el sitio pertenece al período conocido como Gravetiense tardío, durante el Paleolítico superior.
Las pistas que dejaron los antiguos cazadores
Entre los huesos también aparecieron herramientas de piedra, posibles fragmentos de proyectiles, restos de fogones, pigmento rojo y hasta un pequeño colgante fabricado con marfil de mamut. Algunas costillas presentaban además marcas de corte.
Estas evidencias llevan a los investigadores a pensar que los animales fueron procesados allí por grupos humanos. Incluso algunos instrumentos presentan rastros compatibles con tareas de carnicería, corte de materiales blandos y trabajo de pieles.
La edad de los mamuts aporta otra pista. Buena parte eran animales jóvenes o adultos que todavía se encontraban en crecimiento, algo que, según los especialistas, hace menos probable que toda la concentración se deba simplemente a muertes naturales.
Los investigadores consideran que el lugar pudo haber sido utilizado en varias oportunidades por cazadores de la Edad de Hielo. Ahora esperan analizar ADN, isótopos y otros restos del yacimiento para determinar si aquellos mamuts pertenecían a grupos emparentados y comprender por qué los humanos regresaban una y otra vez a ese mismo punto hace unos 27.000 años.

