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Torta caprese: el secreto de un postre italiano exquisito

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa torta caprese con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!

La torta caprese es un delicioso postre originario de la isla de Capri, en Italia, que captura la esencia de la repostería mediterránea. Su historia se remonta a la década de 1920, cuando se dice que fue creada por un grupo de pastores que buscaban una receta sencilla pero exquisita. La torta se caracteriza por su rica combinación de chocolate y almendras, resultando en una textura húmeda y densa que derrite en la boca. A diferencia de otros pasteles, no contiene harina, lo que la hace ideal para quienes buscan opciones sin gluten. 

La torta caprese no lleva harina, lo que la convierte en una opción popular para quienes buscan un postre sin gluten. Fuente: Shutterstock

La clave de la torta caprese está en la calidad de sus ingredientes; el chocolate negro de alto porcentaje de cacao y las almendras tostadas aportan un sabor intenso y profundo. Además, la incorporación de yemas de huevo y mantequilla le da una suavidad irresistible. Tradicionalmente, se sirve espolvoreada con azúcar glass, lo que le añade un toque de elegancia. Este postre no solo es un festín para el paladar, sino que también evoca el espíritu del Mediterráneo, invitando a disfrutar de momentos de dulzura y placer en buena compañía. Ideal para ocasiones especiales, la torta caprese es un clásico que nunca pasa de moda. ¡Vamos a la receta!

Se dice que fue creada accidentalmente en los años 20 por un pastelero que olvidó añadir harina a la mezcla. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

200 g de almendras crudas (sin piel), 200 g de chocolate negro (mínimo 70% de cacao), 150 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente), 200 g de azúcar (100 g de azúcar normal y 100 g de azúcar glass), 5 huevos (separados en yemas y claras), 1 cucharadita de extracto de vainilla, ralladura de 1 naranja (opcional, pero añade un toque fresco y aromático), 1 pizca de sal, azúcar glass (para espolvorear).

 

Procedimiento

  1. Para empezar, precalienta el horno a 180°C. Coloca las almendras crudas en una bandeja para hornear y tuéstalas durante unos 8-10 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas y fragantes. Este paso realza el sabor de las almendras y da un toque especial a la torta. Una vez tostadas, deja que se enfríen completamente antes de triturarlas.
  2. Cuando estén frías, coloca las almendras en un procesador de alimentos y tritúralas hasta obtener una textura similar a la harina de almendra, pero no tan fina. Deben quedar pequeños trozos que aporten una textura agradable a la torta.
  3. Trocea el chocolate negro y colócalo en un recipiente resistente al calor. Fúndelo al baño maría (pon el recipiente con chocolate sobre una olla con agua hirviendo suavemente) o en el microondas en intervalos de 30 segundos, removiendo entre cada intervalo hasta que se derrita completamente. Deja que se enfríe ligeramente.
  4. En un bol grande, bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar normal (100 g) hasta que la mezcla esté suave y esponjosa. Puedes usar una batidora eléctrica o hacerlo a mano con una espátula de silicona o madera. Este proceso debe durar unos 3-4 minutos para que la mantequilla se airee bien.
  5. Incorpora las yemas de huevo de una en una, batiendo bien después de cada adición. Añade también la cucharadita de extracto de vainilla y la ralladura de naranja si decides usarla. La ralladura de naranja es opcional, pero realza los sabores del chocolate y la almendra, dando un toque de frescura.
  6. Una vez que el chocolate se haya enfriado un poco, viértelo lentamente en la mezcla de mantequilla, azúcar y yemas. Mezcla bien hasta que todo esté homogéneo.
  7. Agrega las almendras molidas a la mezcla e intégralas bien. No te preocupes si la masa parece algo densa; así es como debe ser.
  8. En un bol limpio y seco, bate las claras de huevo con una pizca de sal hasta que formen picos suaves. Este paso es crucial, ya que las claras batidas aportarán ligereza a la torta.
  9. Con una espátula de silicona, añade las claras montadas a la masa en tres partes. La idea es hacerlo con movimientos envolventes para no perder el aire que hemos conseguido en las claras. La masa debe quedar ligera, pero bien mezclada.
  10. Engrasa un molde redondo (preferiblemente de 24 cm de diámetro) con mantequilla y espolvorea con un poco de harina o cacao en polvo para evitar que la torta se pegue. También puedes usar papel de hornear en la base. Vierte la mezcla en el molde preparado y alísala ligeramente con una espátula. Hornea en el horno precalentado a 180°C durante unos 40-45 minutos. La torta caprese tradicional no debe quedar completamente seca en el centro; debe tener una textura ligeramente húmeda, casi como un brownie. Para verificar el punto, inserta un palillo en el centro: debe salir con algunas migas húmedas adheridas, pero no completamente crudo.
La calidad del chocolate es crucial; un chocolate negro de al menos 70% de cacao realza su rico sabor y textura. Fuente: Shutterstock


Una vez horneada, saca la torta del horno y déjala enfriar en el molde durante unos 15 minutos antes de desmoldarla. La torta es frágil cuando está caliente, así que maneja con cuidado.
Cuando la torta esté completamente fría, espolvorea generosamente con azúcar glass. Esto le da un acabado elegante y tradicional a la torta caprese. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.