Tarta de frangipane casera: guía completa para prepararla
La tarta de frangipane es un clásico de la pastelería francesa que combina una base crujiente de masa quebrada con un relleno suave y aromático a base de crema de almendras. Esta tarta, que tradicionalmente se elabora con frutas como peras o manzanas, se ha convertido en una de las preparaciones más apreciadas por su contraste de texturas y sabores: la cremosidad del frangipane se complementa perfectamente con la frescura de la fruta y el toque crujiente de la base.
El origen de esta tarta se remonta a Francia, donde la "frangipane" se utiliza tanto en tartas como en la famosa galette des rois, consumida durante la celebración de la Epifanía. El nombre "frangipane" proviene de un perfume creado en el siglo XVI por un aristócrata italiano llamado Muzio Frangipani, cuyo aroma de almendra inspiró a los pasteleros franceses.
Aunque su apariencia es elegante y refinada, la tarta de frangipane es relativamente sencilla de preparar. Su sabor, dominado por la almendra y las notas dulces de las frutas, la convierte en una opción versátil para postres o meriendas. Ya sea para una ocasión especial o para disfrutar en casa, esta tarta es una delicia que impresiona tanto por su sabor como por su presentación. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa quebrada (pâte sucrée): 200 g de harina de trigo (preferiblemente de repostería, que es más fina), 100 g de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubos, 50 g de azúcar glass (también puedes usar azúcar blanca común), 1 huevo grande, 1 pizca de sal, 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional).
Para el frangipane (crema de almendras): 100 g de almendra molida (almendra en polvo), 100 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente, 100 g de azúcar glass, 2 huevos grandes, 1 cucharada de harina de trigo, 1 cucharada de ron o licor de almendra (Amaretto) (opcional, para intensificar el sabor), 1 cucharadita de extracto de almendra (opcional, para un sabor más concentrado).
Para el montaje: 2 o 3 peras maduras, peladas, cortadas por la mitad y sin corazón (también se pueden usar otras frutas como manzanas, higos o melocotones), mermelada de albaricoque o gelatina neutra, para dar brillo, almendras fileteadas, para decorar (opcional).
Procedimiento
Prepara la masa quebrada
- Tamiza la harina en un bol grande. Añade la sal y el azúcar glass.
- Incorpora la mantequilla fría y, usando las yemas de los dedos o un mezclador de masa, frota la mantequilla con la harina hasta obtener una textura similar a migas de pan. Debes trabajar rápido para evitar que la mantequilla se derrita demasiado.
- Haz un hueco en el centro de la mezcla y añade el huevo y el extracto de vainilla (si decides usarlo). Con la ayuda de una espátula o con las manos, mezcla hasta que los ingredientes se unan y formen una masa.
- Forma una bola con la masa, envuélvela en papel film y déjala reposar en la nevera durante 30 minutos. Esto ayuda a que la masa se enfríe y sea más fácil de manejar.
Prepara el frangipane
- En un bol, bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar glass hasta que obtengas una mezcla cremosa y homogénea.
- Añade los huevos, uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Esto asegurará que la mezcla mantenga una textura suave y aireada.
- Incorpora la almendra molida, la cucharada de harina y mezcla suavemente hasta integrar.
- Finalmente, añade el extracto de almendra y el ron o licor (si lo estás usando) y mezcla bien. Reserva el frangipane en el refrigerador mientras preparas la masa.
Monta la tarta
- Precalienta el horno a 180°C (350°F).
- Saca la masa quebrada de la nevera y, sobre una superficie ligeramente enharinada, estírala con un rodillo hasta que tenga un grosor de unos 3-4 mm. Forra con la masa un molde de tarta de 23 cm de diámetro previamente engrasado y enharinado. Pincha el fondo con un tenedor para evitar que se hinche durante la cocción.
- Coloca un trozo de papel de horno sobre la masa y llena con legumbres secas o bolas de cerámica para hornear (esto evitará que la base suba). Hornea a ciegas durante 15 minutos.
- Retira el papel de horno y las legumbres y hornea otros 5-7 minutos o hasta que la masa esté ligeramente dorada. Saca del horno y deja enfriar.
- Una vez que la base de la tarta esté fría, extiende el frangipane uniformemente sobre ella.
- Coloca las mitades de pera sobre el frangipane. Si lo deseas, puedes hacer pequeños cortes en las peras para que se expandan ligeramente al hornearse, creando un efecto visual más bonito.
- Hornea la tarta durante 30-35 minutos o hasta que el frangipane esté dorado y bien cocido.
- Una vez horneada, saca la tarta del horno y déjala enfriar sobre una rejilla.
- Para darle un toque final brillante, calienta un poco de mermelada de albaricoque y pincela las peras con ella. Esto le dará un aspecto glaseado.
- Si lo deseas, esparce algunas almendras fileteadas tostadas por encima para un toque crujiente.
¡Y ahí lo tienes! Una deliciosa tarta de frangipane con peras, perfecta para cualquier ocasión especial. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

