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¿Son recomendables los chatbots de salud mental y no ir a terapia?

Es necesario recordar que las herramientas digitales tienen límites y que, en casos complejos, contar con el apoyo de un terapeuta es indispensable.
Una IA puede ser empática, pero hasta ahí. Foto: Archivo
Una IA puede ser empática, pero hasta ahí. Foto: Archivo

Los chatbots hoy forman parte de la vida cotidiana. Pero en el ámbito de la salud mental, su uso ha generado debates intensos. Aplicaciones como ChatGPT están siendo utilizadas por personas que buscan apoyo emocional o un espacio para reflexionar sobre sus sentimientos.

La experiencia de usuarios como Mya Dunham, una joven de 24 años, quien recurre al bot para encontrar una perspectiva diferente, refleja el atractivo de esta opción. Sin embargo, los especialistas advierten que esta alternativa tiene limitaciones que no deben pasarse por alto.

La terapia no puede reemplazarse con IA.

Para muchos, los chatbots representan un recurso inmediato y económico. Dunham, por ejemplo, destaca que la interacción con el bot le resultó "cálida y receptiva". Esto ha llevado a que más personas compartan sus experiencias en redes sociales. Aunque su capacidad para responder con empatía y elaborar análisis básicos es valorada, no sustituyen el conocimiento profundo ni la preparación profesional de un terapeuta humano.

La Dra. Marlynn Wei, psiquiatra y experta en psicoterapia holística, señala que estos bots no fueron creados para manejar temas complejos relacionados con la salud mental. Esto significa que carecen de parámetros que les permitan identificar cuando un caso requiere atención clínica urgente. Además, podrían ofrecer respuestas que prioricen satisfacer al usuario en lugar de confrontar las raíces del problema, lo que podría limitar el progreso en el manejo de ciertas situaciones.

La IA no está diseñada para un completo acompañamiento.

Un terapeuta humano no solo escucha lo que dice el paciente, sino que analiza patrones, relaciona el discurso con teorías psicológicas y utiliza su experiencia para ofrecer un enfoque adaptado a las necesidades específicas de cada individuo. Según el Dr. Daniel Kimmel, quien ha realizado experimentos comparativos entre chatbots y terapia tradicional, esta combinación de habilidades humanas es difícil de replicar con un modelo basado en inteligencia artificial.

Aunque los chatbots resultan útiles como una herramienta complementaria, es esencial comprender que su diseño no está pensado para reemplazar la terapia. Pueden servir como un espacio temporal para expresar emociones o recibir sugerencias generales, pero no tienen la capacidad de abordar problemas profundos ni de intervenir en casos graves.