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Sin vinagre: el truco casero para eliminar los hongos del baño

Descubre el truco casero que revoluciona la limpieza del baño con una mezcla simple que elimina hongos sin recurrir al vinagre.

Adiós al moho en el baño. Fuente: Shuttterstock.

Adiós al moho en el baño. Fuente: Shuttterstock.

La limpieza profunda del baño suele transformarse en un dolor de cabeza cada día. Al ser el ambiente de la casa con mayor concentración de humedad, las juntas de azulejos quedan expuestas a la aparición constante de hongos y moho.

Adiós a los hongos

Frente a esto, las soluciones ecológicas ganan cada vez más terreno en los hogares. Entre las alternativas naturales, destaca una fórmula simple de tres ingredientes que combina capacidad abrasiva, desinfección y acción fungicida.

Para elaborar este limpiador en casa solo se necesitan elementos fáciles de conseguir y muy económicos: dos cucarachas de bicarbonato de sodio, 90 ml de agua caliente y ocho gotas de aceite esencial de árbol de té.

Los hongos son un problema para la salud. Foto: Archivo

Los hongos son un problema para la salud. Foto: Archivo

La preparación no demanda más que un par de minutos. En un recipiente, se debe disolver el bicarbonato con el agua caliente y sumar las gotas de aceite esencial. Una vez integrada la mezcla, conviene trasvasarla a un frasco pulverizador para facilitar su uso.

Luego aplicar la preparación sobre las juntas, rincones y azulejos donde se concentra la humedad. Dejar actuar el preparado durante 10 minutos para que los ingredientes activos penetren en la capa de moho.

Frotar con firmeza las zonas afectadas usando un cepillo de cerdas duras o una escobilla pequeña. Aclarar la superficie con abundante agua caliente para retirar cualquier resto de suciedad. En caso de manchas muy viejas, se sugiere repetir el procedimiento una segunda vez.

Especialistas recuerdan que la aparición de estas colonias de hongos se debe a la acumulación constante de vapor sin la ventilación adecuada, sumado a factores como fugas de agua o filtraciones en las juntas desgastadas.

Sin embargo, el moho no es solo una mancha antiestética sino que las esporas que libera al ambiente pueden deteriorar la calidad del aire del hogar. La exposición continua a estas micropartículas suele desencadenar accesos de tos, congestión nasal, irritación ocular y de garganta, e incluso agravar cuadros de alergia o asma en personas sensibles.