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Secretos para hacer buñuelos de calabaza perfectos en casa

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unos deliciosos buñuelos de calabaza con nuestra receta favorita e imbatible.
Buñuelos de calabaza: receta dulce para disfrutar en familia Foto: Shutterstock
Buñuelos de calabaza: receta dulce para disfrutar en familia Foto: Shutterstock

Los buñuelos de calabaza son un dulce tradicional que combina el sabor suave y dulce de la calabaza con una masa esponjosa y crujiente. Muy populares en muchas culturas, estos buñuelos se suelen preparar especialmente durante el otoño e invierno, cuando la calabaza está en su mejor momento. Su sabor ligeramente especiado, gracias a la canela y la nuez moscada, los convierte en un bocado reconfortante que es ideal para acompañar con una taza de , café o chocolate caliente.

Los buñuelos tienen raíces muy antiguas, remontándose a civilizaciones como la romana, aunque los de calabaza son una variante más reciente, especialmente popular en la cocina española y latinoamericana. Fuente: Shutterstock

La calabaza, rica en nutrientes como vitaminas A y C, no solo aporta dulzor natural a los buñuelos, sino que también les confiere una textura tierna y ligera. Freír estos buñuelos les da una corteza dorada y crujiente que contrasta maravillosamente con su interior suave.

Aunque son fáciles de preparar, los buñuelos de calabaza requieren algunos pasos simples, como cocer y triturar la calabaza, mezclar los ingredientes básicos como harina, huevos y azúcar, y luego freírlos en aceite caliente. Para el toque final, se espolvorean con azúcar glass o azúcar con canela, añadiendo una dulzura extra que los hace irresistibles. Estos buñuelos son perfectos para disfrutar en familia o compartir en celebraciones. ¡Vamos a la receta!

Los buñuelos de calabaza suelen ser un postre de temporada, típico del otoño e invierno, aprovechando la abundancia de calabaza en esos meses. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: 300 g de calabaza, 200 g de harina de trigo, 2 huevos grandes, 60 g de azúcar, 8 g de levadura química o polvo de hornear (aproximadamente 1 cucharadita y media), 1/4 cucharadita de canela en polvo, 1/4 cucharadita de nuez moscada (opcional), 1 pizca de sal, 100 ml de leche entera o semi-descremada, 1 cucharadita de esencia de vainilla, aceite de girasol o de oliva suave para freír (suficiente para sumergir los buñuelos).

Para espolvorear: azúcar glass o azúcar con canela.

 

Procedimiento

Prepara la calabaza

  1. Pela y corta la calabaza en cubos pequeños. Coloca los cubos en una olla con agua suficiente para cubrirlos y cocina a fuego medio durante unos 15-20 minutos, o hasta que la calabaza esté suave y se pueda pinchar fácilmente con un tenedor.
  2. Una vez cocida, escurre bien el agua y tritura la calabaza con un tenedor o un machacador de patatas hasta obtener un puré sin grumos. Deja enfriar unos minutos.

Mezcla los ingredientes secos

  1. En un bol grande, tamiza la harina junto con la levadura química. Añade la canela, la nuez moscada (si la usas) y la pizca de sal. Mezcla bien estos ingredientes secos para que la levadura se distribuya uniformemente.

Prepara la masa

  1. En otro bol, bate los huevos junto con el azúcar hasta que obtengas una mezcla suave y ligeramente espumosa.
  2. Añade la leche, la esencia de vainilla y el puré de calabaza ya frío a la mezcla de huevos y azúcar. Remueve bien hasta integrar todos los ingredientes.
  3. A continuación, incorpora los ingredientes secos (la mezcla de harina y levadura) a la mezcla líquida. Hazlo en varias tandas, mezclando suavemente con una espátula o batidor de mano hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. La masa debe tener una consistencia un poco densa, pero lo suficientemente fluida como para poder verterse con una cuchara.minutos. Esto permite que la levadura haga su trabajo y le da un poco más de esponjosidad a los buñuelos. Mientras tanto, puedes preparar el aceite para freír.

Fríe los buñuelos

  1. En una sartén profunda o una cacerola, calienta suficiente aceite (a unos 170°C). Para saber si el aceite está a la temperatura correcta, puedes echar un pequeño trozo de masa. Si burbujea y se dora lentamente, está listo para freír.
  2. Con la ayuda de dos cucharas, toma porciones de la masa (aproximadamente del tamaño de una nuez grande) y deslízalas con cuidado en el aceite caliente. Fríe los buñuelos en pequeñas tandas para que no se enfríe el aceite.
  3. Los buñuelos deben dorarse uniformemente por ambos lados. Esto tomará entre 3 y 4 minutos, dependiendo del tamaño. Gira los buñuelos a mitad de la cocción para que se cocinen de manera uniforme.
  4. Una vez dorados, sácalos con una espumadera y colócalos en un plato cubierto con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.
  5. Mientras aún están calientes, espolvorea los buñuelos con azúcar glass o con una mezcla de azúcar y canela. Esto les dará un toque crujiente y dulce irresistible.
Aunque la versión más común es dulce, los buñuelos de calabaza también se pueden hacer salados, eliminando el azúcar y añadiendo especias o queso. Fuente: Shutterstock

Los buñuelos de calabaza se disfrutan mejor calientes o tibios, aunque también pueden servirse a temperatura ambiente. Puedes acompañarlos con un poco de miel, chocolate caliente o incluso una salsa de caramelo.

¡Listo! Ahora puedes saborear de unos deliciosos buñuelos de calabaza, perfectos para cualquier ocasión. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.