Saltimbocca de pollo: receta rápida y sencilla para impresionar a todos
El saltimbocca de pollo es una deliciosa y elegante adaptación de un clásico italiano que combina sabores intensos y técnicas simples para crear un plato verdaderamente irresistible. Su nombre, que se traduce literalmente como "salta a la boca", promete una experiencia culinaria que te hará querer repetir. Esta receta destaca por la combinación perfecta entre la ternura del pollo, el sabor salado y curado del jamón serrano o prosciutto, y el toque aromático de las hojas de salvia fresca. La técnica de empanar y dorar las pechugas de pollo asegura una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, mientras que la salsa de vino blanco y caldo de pollo realza los sabores y aporta un acabado sofisticado.
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Ideal para una cena especial o para impresionar a tus invitados en una reunión, el saltimbocca de pollo es fácil de preparar y requiere ingredientes sencillos que se encuentran en cualquier mercado. Este plato no solo es un festín para el paladar, sino que también es visualmente atractiva, con su combinación de colores y texturas. Acompañado de un buen vino y una guarnición adecuada, este plato se convierte en una experiencia culinaria memorable. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
4 pechugas de pollo finamente fileteadas, 8 hojas de salvia fresca, 8 lonchas de jamón serrano o prosciutto, 1 taza de harina de trigo, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1/2 taza de vino blanco seco, 1/2 taza de caldo de pollo, 2 cucharadas de mantequilla, sal y pimienta al gusto.
Procedimiento
- Coloca las pechugas de pollo entre dos hojas de papel film. Con un mazo de cocina o un rodillo, golpea las pechugas suavemente hasta que estén delgadas y uniformes, aproximadamente 1 cm de grosor. Esto ayudará a que el pollo se cocine de manera uniforme y también a que los sabores se integren mejor.
- Sobre una superficie limpia, coloca una loncha de jamón serrano en cada pechuga de pollo. Encima del jamón, coloca 2 hojas de salvia. Si lo prefieres, puedes usar palillos para fijar el jamón y las hojas de salvia al pollo, pero asegúrate de retirarlos antes de servir.
- En un plato grande, pon la harina de trigo. Sazona la harina con sal y pimienta al gusto. Pasa cada pechuga de pollo por la harina, asegurándote de que quede bien cubierta por todos lados. Sacude el exceso de harina.
- En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, agrega las pechugas de pollo con la parte de la piel hacia abajo. Cocina durante unos 3-4 minutos, o hasta que el jamón esté crujiente y el pollo esté dorado. Da la vuelta a las pechugas y cocina el otro lado durante otros 3-4 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y dorado. Si la sartén es pequeña, puedes cocinar el pollo en dos tandas.
- Retira el pollo de la sartén y colócalo en un plato. En la misma sartén, agrega el vino blanco, raspando el fondo para despegar los trozos dorados que se hayan pegado. Deja que el vino se reduzca a la mitad, lo que debería tomar unos 2-3 minutos.
- Agrega el caldo de pollo a la sartén y cocina a fuego medio hasta que la salsa se reduzca un poco, unos 5 minutos. Luego, añade la mantequilla y revuelve hasta que se derrita completamente y se incorpore a la salsa. Esto dará a la salsa una textura suave y rica.
Regresa las pechugas de pollo a la sartén y cocina a fuego bajo durante un par de minutos para que el pollo se caliente nuevamente y se mezcle con la salsa.
Sirve el saltimbocca de pollo caliente, bañado con la salsa. Puedes acompañarlo con puré de papas, espárragos al vapor o una ensalada fresca. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

