Rosquillas fritas doradas y tiernas: receta tradicional casera
Doradas, esponjosas y con sabor a tradición: esta receta de rosquillas fritas caseras es perfecta para una merienda dulce y auténtica.
Cómo hacer rosquillas fritas perfectas: receta paso a paso
ShutterstockEsta receta de rosquillas fritas es un clásico de la repostería tradicional española. Las rosquillas destacan por su textura esponjosa por dentro y ligeramente crujiente por fuera, con un sabor suave y delicioso. Podrás preparar en casa un dulce típico ideal para acompañar el café o la merienda.
Rinde: 20 porciones
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Ingredientes
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300 gramos de harina de trigo.
120 gramos de azúcar.
2 huevos.
80 mililitros de leche.
50 mililitros de aceite de oliva suave.
10 gramos de polvo de hornear.
5 gramos de ralladura de limón.
2 gramos de sal.
500 mililitros de aceite para freír.
80 gramos de azúcar extra para rebozar.
Paso a paso para crear unas rosquillas fritas caseras deliciosas
1- Colocar los huevos y el azúcar en un bol y mezclar hasta obtener una preparación cremosa.
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2- Añadir la leche, el aceite de oliva y la ralladura de limón y mezclar bien.
3- Incorporar la harina de trigo, el polvo de hornear y la sal poco a poco.
4- Mezclar hasta formar una masa suave que no se pegue a las manos.
5- Tomar pequeñas porciones de masa y formar cilindros.
6- Unir los extremos para dar forma a las rosquillas.
7- Calentar el aceite en una sartén profunda a fuego medio.
8- Freír las rosquillas en tandas hasta que estén doradas por ambos lados.
9- Retirar y colocar sobre papel absorbente.
10- Rebozar las rosquillas fritas en azúcar mientras aún están calientes.
De la cocina a la mesa
Las rosquillas fritas forman parte de la tradición repostera de muchas regiones de España. Esta receta se transmite de generación en generación y suele prepararse en celebraciones y fiestas populares. Su sabor sencillo y su textura esponjosa las convierten en un dulce muy querido. Lo ideal es consumirlas recién hechas, cuando están más tiernas y aromáticas. También pueden conservarse en un recipiente hermético durante un par de días. Acompañadas de un buen café o un chocolate caliente. ¡Nunca pasan de moda!