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Repelente casero para las mascotas: una receta simple con ingredientes de cocina

Un especialista en jardinería compartió un repelente a base de ruda, menta y albahaca para sumar prevención frente a pulgas y garrapatas.

Este repelente casero se realiza con ingredientes de cocina.

Este repelente casero se realiza con ingredientes de cocina.

Las mascotas mejoran la rutina, pero cuando aparecen pulgas o garrapatas, el problema se vuelve persistente y, muchas veces, caro. En ese contexto, el jardinero Nicolás, conocido en Instagram como @planeta.jardin, difundió un repelente hecho en casa pensado para reforzar la protección cotidiana.

La propuesta no apunta a reemplazar indicaciones veterinarias, sino a sumar una herramienta sencilla para el ambiente del hogar y, con cuidados, también para el pelaje. La base son tres plantas fáciles de conseguir: ruda, menta y albahaca, elegidas por su aroma penetrante.

El poder del aroma: por qué estas plantas incomodan a los parásitos

El motivo detrás de la elección es químico y sensorial. Estas hierbas desprenden aceites naturales de fragancia intensa que resultan desagradables para pulgas y garrapatas. Además, esos olores alteran su capacidad de orientación: suelen guiarse por señales de calor corporal y por rastros olfativos, y un perfume fuerte puede confundir esa “búsqueda”. Por eso se las considera un apoyo preventivo: más que “matar”, ayudan a mantener a raya.

Nicolás también mencionó compuestos presentes en cada planta: la menta aporta mentol; en la albahaca aparecen sustancias como eugenol y linalool; y la ruda se caracteriza por volátiles de olor marcado. En conjunto, el efecto se potencia y se vuelve una barrera extra, accesible y económica.

repelente para mascotas

Receta paso a paso: lo que necesitas y cómo prepararlo

La preparación se arma con elementos comunes. Se requiere un puñado de ruda, otro de menta y otro de albahaca (pueden combinarse o usarse solo las que haya disponibles), agua, un frasco con atomizador, dos cucharaditas de bicarbonato de sodio y un poco de vinagre de manzana. El primer paso es llevar las plantas a hervor en agua durante unos 15 minutos para que liberen sus aceites. Luego se apaga el fuego y se deja reposar hasta que el líquido esté frío.

Con la mezcla ya a temperatura ambiente, se filtra para retirar hojas y tallos. Ese líquido se vuelca en el rociador hasta completar aproximadamente tres cuartas partes. Después se suma el bicarbonato, se agregan unos chorritos de vinagre de manzana, se cierra y se mueve con suavidad. Antes de cada aplicación, conviene agitar apenas para integrar bien.

Dónde aplicarlo y cada cuánto: hogar, patios y, con cuidado, el animal

El uso principal está pensado para los espacios donde suelen acumularse estos parásitos. Se puede pulverizar sobre la cama de la mascota, mantas, alfombras, rincones del patio y zonas de descanso habituales. En ambientes internos, la recomendación del especialista fue aplicarlo una o dos veces al día según la necesidad. Como complemento, señaló que también puede colocarse sobre el pelo del perro o del gato cada dos o tres días, siempre con prudencia. En ese punto aparece una advertencia clave: antes de usarlo directo en el animal, lo más seguro es consultarlo con el veterinario, sobre todo si hay piel sensible, lesiones, heridas o antecedentes de alergias.

La lógica de esta receta es sumar prevención con recursos simples, sin depender todo el tiempo de fórmulas industriales que pueden resultar costosas. Aun así, el control de pulgas y garrapatas suele requerir un enfoque combinado: higiene del entorno, revisión frecuente del pelaje y, cuando corresponde, tratamientos específicos indicados por profesionales. Como medida doméstica, la mezcla de hierbas aromáticas, bicarbonato y vinagre de manzana puede ser un aliado interesante para mantener el hogar menos atractivo para estos visitantes persistentes.