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Receta tradicional de quiche lorraine con bacon y queso

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso quiche lorraine con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!

El quiche lorraine es una receta emblemática de la gastronomía francesa, originaria de la región de Lorena, conocida por sus sabores sencillos pero irresistibles. Este plato, que ha conquistado mesas de todo el mundo, destaca por su perfecta combinación de una base de masa quebrada crujiente y un relleno cremoso elaborado con huevos, nata, queso y bacon. Es versátil y puede disfrutarse tanto caliente como fría, convirtiéndola en una opción ideal para desayunos, brunchs, almuerzos ligeros o cenas acompañadas de una ensalada fresca.

Aunque es un símbolo de la cocina francesa, el quiche lorraine tiene raíces alemanas. Su nombre proviene del término alemán "kuchen", que significa pastel. Fuente: Shutterstock

El origen del quiche lorraine se remonta al siglo XVI, cuando inicialmente no incluía queso en su preparación. Con el tiempo, esta versión evolucionó, dando lugar a una variante más rica y sabrosa que conocemos hoy en día. Este plato destaca por su equilibrio de texturas y la armonía de sabores entre la suavidad del relleno y la intensidad del bacon y el queso.

Preparar un quiche lorraine no solo es un ejercicio culinario, sino también un homenaje a la tradición francesa. Aunque su elaboración requiere cierta atención al detalle, el resultado merece la pena: un plato sofisticado y reconfortante que nunca pasa de moda. Ideal para compartir en reuniones familiares o sorprender a tus invitados. ¡Vamos a la receta!

La receta original solo incluía huevos, nata y bacon. El queso se añadió más tarde, convirtiéndose en un ingrediente esencial en las versiones modernas. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa quebrada: 200 g de harina de trigo tamizada, 100 g de mantequilla fría cortada en cubos, 1 huevo mediano, 1 cucharadita de sal, 2 a 3 cucharadas de agua fría (opcional, según la consistencia).

Para el relleno: 150 g de bacon ahumado o panceta, cortado en tiras o dados, 200 ml de nata para cocinar (35% grasa), 150 ml de leche entera, 3 huevos grandes, 100 g de queso gruyere rallado (o emmental, como alternativa), 1/2 cucharadita de nuez moscada, 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida, sal al gusto (recomendado probar antes, ya que el bacon y el queso ya aportan salinidad).

 

Procedimiento

  1. En un bol grande, mezcla la harina y la sal. Incorpora la mantequilla fría a la mezcla de harina. Usa las yemas de los dedos para desmenuzarla, formando una textura arenosa similar a migas de pan.
  2. Agrega el huevo y mezcla hasta que los ingredientes comiencen a unirse. Si la masa está demasiado seca, añade una cucharada de agua fría a la vez, hasta obtener una masa homogénea.
  3. Forma una bola con la masa, envuélvela en papel film y refrigérala durante al menos 30 minutos.
  4. Precalienta el horno a 190 °C. Extiende la masa sobre una superficie enharinada hasta que tenga un grosor uniforme de aproximadamente 3 mm. Forra un molde de tarta (23-25 cm de diámetro) con la masa. Corta el exceso de los bordes y pincha el fondo con un tenedor y coloca papel de horno encima de la masa. Rellena con pesos de horneado (pueden ser legumbres secas).
  5. Hornea durante 15 minutos. Retira los pesos y el papel, y hornea por otros 5 minutos o hasta que la base esté ligeramente dorada.
  6. Cocina el bacon en una sartén a fuego medio hasta que esté dorado y crujiente. Retíralo y escúrrelo sobre papel absorbente.
  7. En un bol grande, bate los huevos. Agrega la nata, la leche, la nuez moscada, la pimienta y una pizca de sal. Bate hasta que todo esté bien integrado.
  8. Esparce el bacon cocido sobre la base de la masa horneada y añade el queso rallado de manera uniforme.
  9. Vierte la mezcla de huevo y nata sobre el bacon y el queso, asegurándote de que quede bien distribuida.
  10. Hornea a 180 °C durante 30-35 minutos, o hasta que el relleno esté cuajado y la superficie tenga un color dorado.
El quiche lorraine se conserva muy bien en el frigorífico, manteniéndose fresco por hasta tres días, lo que lo convierte en una excelente opción para preparar con antelación.

Deja enfriar el quiche durante 10-15 minutos antes de cortarlo, para que se asiente y los sabores se intensifiquen. Sirve en porciones triangulares, acompañado de una ensalada verde con un aliño ligero de mostaza.

El quiche también se puede saborear frío, lo que lo hace ideal para llevar a un picnic. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.