Receta de pizza fugazzeta: deléitate con el sabor argentino
La pizza fugazzeta es un verdadero ícono de la gastronomía argentina, destacándose por su singular combinación de sabores y su irresistible textura. Originaria de Buenos Aires, esta pizza es una variación de la tradicional pizza de estilo napolitano, pero con un toque distintivo que la ha convertido en una favorita entre los amantes de la comida. Lo que la diferencia es su abundante relleno de quesos y cebolla caramelizada, que se encuentran entre dos capas de masa suave y esponjosa.
La fugazzeta es conocida por su sencillez y profundidad de sabor; cada bocado es una explosión de sabores que evoca la calidez de los hogares y la convivialidad de compartir una comida. Los ingredientes frescos, como la mozzarella y la cebolla, se complementan maravillosamente, creando un plato que es a la vez reconfortante y satisfactorio. Además, su preparación permite mucha flexibilidad, ya que se pueden incorporar otros ingredientes, como aceitunas o hierbas, para personalizarla al gusto. Ya sea en una reunión familiar, una cena con amigos o como un antojo nocturno, la pizza fugazzeta siempre encuentra su lugar en la mesa, ofreciendo un deleite culinario que perdura en la memoria. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa: 500 g de harina de trigo (preferentemente tipo 00 o harina de pan), 10 g de sal, 10 g de azúcar, 10 g de levadura fresca (o 3 g de levadura seca), 300 ml de agua tibia, 30 ml de aceite de oliva (y un poco más para engrasar).
Para el relleno: 300 g de queso mozzarella (rallado o en trozos), 150 g de queso provolone (opcional, rallado o en trozos), 2 cebollas grandes (preferiblemente cebolla blanca o cebolla de verdeo), 50 ml de aceite de oliva (para la cebolla), sal y pimienta al gusto, orégano seco (al gusto).
Para la cobertura: queso parmesano (opcional, rallado, para espolvorear al final), un poco de orégano seco (para decorar).
Procedimiento
Prepara la masa
- En un bol pequeño, disuelve la levadura en el agua tibia junto con el azúcar. Deja reposar durante unos 10 minutos, hasta que la mezcla esté espumosa.
- En un bol grande, tamiza la harina y agrega la sal. Haz un hueco en el centro de la harina y vierte la mezcla de levadura y el aceite de oliva.
- Comienza a mezclar con una cuchara de madera hasta que la masa empiece a unirse. Luego, transfiere la masa a una superficie enharinada y amasa durante unos 10 minutos, hasta obtener una masa suave y elástica. Si la masa está demasiado pegajosa, puedes añadir un poco más de harina.
- Engrasa un bol grande con un poco de aceite de oliva y coloca la masa en su interior. Cubre el bol con un paño húmedo o papel film y deja reposar en un lugar cálido durante 1 a 2 horas, o hasta que la masa haya duplicado su tamaño.
Prepara el relleno:
- Mientras la masa leuda, pela y corta las cebollas en rodajas finas. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega las cebollas y una pizca de sal, y cocina lentamente, removiendo ocasionalmente, durante unos 20-30 minutos, hasta que las cebollas estén doradas y caramelizadas. Retira del fuego y deja enfriar.
Arma la pizza
- Precalienta el horno a 250°C (482°F). Si tienes una piedra para pizza, colócala en el horno mientras se precalienta.
- Una vez que la masa haya levado, divídela en dos partes iguales. En una superficie enharinada, estira una parte de la masa en un círculo de aproximadamente 30-35 cm de diámetro.
- Coloca la masa estirada en una bandeja para pizza o sobre una piedra para pizza. Agrega una capa de queso mozzarella y queso provolone (si lo usas) en el centro de la masa, dejando un borde de aproximadamente 2-3 cm. Luego, distribuye uniformemente la cebolla caramelizada sobre el queso.
- Estira la segunda parte de la masa y colócala sobre el relleno. Presiona los bordes con los dedos o un tenedor para sellar bien. Haz algunos cortes en la parte superior para permitir que el vapor escape.
- Lleva la pizza al horno precalentado y hornea durante 15-20 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Retira la pizza del horno y, si lo deseas, espolvorea un poco de queso parmesano y orégano seco por encima. Deja reposar durante unos minutos antes de cortar y servir.
La pizza fugazzeta es ideal para disfrutar con amigos y familiares, y puedes acompañarla con una buena cerveza o vino. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.