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Receta fácil de mermelada de tomate casera: ¡deliciosa y versátil!

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa mermelada de tomate con nuestra receta favorita e imbatible.
Todo lo que necesitas saber para preparar mermelada de tomate en casa Foto: Shutterstock
Todo lo que necesitas saber para preparar mermelada de tomate en casa Foto: Shutterstock

La mermelada de tomate es una deliciosa y versátil alternativa a las tradicionales mermeladas de frutas, que aporta un sabor único y sofisticado a tus preparaciones culinarias. Esta mermelada se destaca por su combinación equilibrada de dulzura y acidez, ofreciendo un perfil de sabor que realza tanto platos salados como dulces. Hecha a partir de tomates maduros, su textura es suave y untable, ideal para acompañar una variedad de alimentos. La preparación de mermelada de tomate es relativamente sencilla y permite personalizar el sabor con especias opcionales como canela y clavos de olor, así como ajustar el nivel de dulzura según tus preferencias.

Aunque hoy en día se asocia con la cocina contemporánea, la mermelada de tomate tiene raíces que se remontan al siglo XIX, cuando se comenzaron a experimentar con recetas de mermeladas saladas. Fuente: Shutterstock

El proceso de elaboración comienza con la cocción de los tomates, seguidos de la adición de azúcar y otros ingredientes que ayudan a espesar la mezcla y potenciar el sabor. Además de ser un condimento exquisito para panes y quesos, la mermelada de tomate puede ser utilizada para glasear carnes o salsas para acompañar tus platos favoritos. No solo ofrece una forma de conservar tomates frescos, sino que también te brinda la oportunidad de disfrutar un producto casero y lleno de sabor durante todo el año. ¡Vamos a la receta!

La mermelada de tomate no solo es para untar en pan; también puede usarse como glaseado para carnes, aderezo para ensaladas o incluso como ingrediente en salsas y guisos para añadir un toque de dulzura y acidez. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

1 kg de tomates maduros (aproximadamente 6-8 tomates medianos), 750 g de azúcar (puedes ajustar según tu gusto), 2 cucharadas de jugo de limón (aproximadamente 30 ml), 10 g de pectina (opcional, pero ayuda a que la mermelada tenga una mejor consistencia), 1/2 cucharadita de canela en polvo (opcional, para un toque especiado), 2 clavos de olor (opcional, para un sabor más profundo), 1/4 cucharadita de sal (resalta los sabores), 1/2 taza de agua (120 ml)

Utensilios: olla grande (preferiblemente de acero inoxidable para evitar reacciones con el ácido de los tomates), cuchara de madera (para revolver), colador o tamiz (para eliminar las pieles y semillas), frascos de vidrio (limpios y esterilizados), tapas de frascos (asegúrate de que cierren bien).

 

Procedimiento

  1. Lava bien los tomates bajo agua fría. Con un cuchillo afilado, realiza un corte en forma de cruz en la base de cada tomate.
  2. Hierve agua en una olla grande y, con cuidado, sumerge los tomates durante 1-2 minutos hasta que la piel comience a desprenderse. Esto facilitará el pelado. Retira los tomates del agua caliente y colócalos en un bol con agua fría para detener la cocción.
  3. Pela los tomates, quita las semillas (puedes usar un colador para ayudar a eliminar las semillas) y córtalos en trozos pequeños.
  4. En una olla grande, coloca los trozos de tomate y el agua. Cocina a fuego medio-alto, revolviendo ocasionalmente, hasta que los tomates se ablanden y comiencen a desmoronarse. Esto puede tardar unos 10-15 minutos.
  5. Una vez que los tomates estén cocidos, usa un colador o tamiz para pasarlos y eliminar las pieles y semillas. Puedes hacerlo presionando con el dorso de una cuchara para extraer la mayor cantidad de pulpa posible.
  6. Regresa la pulpa de tomate a la olla y añade el azúcar, el jugo de limón, la sal, y si lo deseas, la canela y los clavos de olor.
  7. Cocina a fuego medio, revolviendo constantemente para evitar que se pegue al fondo de la olla.
  8. Si decides usar pectina, disuélvela en una pequeña cantidad de agua fría antes de añadirla a la mezcla de tomate. Agrega la pectina disuelta a la olla y cocina a fuego medio-alto, revolviendo constantemente.
  9. Cocina la mezcla durante unos 30-40 minutos, o hasta que la mermelada haya espesado y alcanzado una consistencia similar a la de la miel.
  10. Para probar la consistencia, coloca una pequeña cantidad de mermelada en un plato frío (puedes enfriarlo en el congelador unos minutos) y pasa el dedo por el centro. Si se mantiene la separación y no vuelve a juntarse rápidamente, la mermelada está lista.

Envasa la mermelada

  1. Mientras la mermelada aún está caliente, vierte la mezcla en frascos de vidrio esterilizados, dejando un pequeño espacio en la parte superior.
  2. Limpia los bordes de los frascos con un paño limpio para asegurar un buen sellado.
  3. Coloca las tapas en los frascos y ciérralos bien.
  4. Para asegurar la conservación, coloca los frascos en una olla grande con agua caliente, asegurándote de que estén completamente sumergidos. Hierve durante 10 minutos para sellar los frascos.
  5. Deja enfriar los frascos a temperatura ambiente.
Aunque la mermelada de tomate es menos común que las mermeladas de frutas, ha ganado popularidad en diversas regiones del mundo, desde el Reino Unido hasta América Latina, cada una con su propio giro en la receta. Fuente: Shutterstock

 

La mermelada de tomate es ideal para acompañar quesos, carnes asadas o simplemente untar sobre pan. ¡Espero que te deleites haciendo y degustando tu mermelada de tomate! ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.