Receta auténtica de biscuit rose de Reims: galletas rosas francesas
El biscuit rose de Reims es una galleta icónica de la gastronomía francesa, reconocida por su característico color rosa y su delicada textura crujiente. Originaria de la ciudad de Reims, en la región de Champaña, esta galleta fue creada en el siglo XVII por panaderos locales que buscaban aprovechar el calor residual de sus hornos tras la cocción del pan. Su elaboración se basa en una doble cocción que le otorga su textura aireada y firme, perfecta para ser sumergida en champán sin deshacerse, una costumbre que se mantiene hasta hoy en Francia.
El color rosa característico del biscuit se obtiene tradicionalmente con colorante natural de cochinilla, aunque hoy en día también se emplean colorantes vegetales. Su sabor es sutil, con notas de vainilla y un ligero dulzor que lo hace ideal para acompañar tanto bebidas como postres. Además de disfrutarse solo o con champán, el biscuit rose de Reims se emplea en diversas preparaciones de repostería, como base para charlottes, tiramisús y otras preparaciones que requieren una galleta firme pero porosa.
Este símbolo de la repostería francesa ha trascendido fronteras y sigue siendo apreciado por su elegancia y versatilidad, manteniendo su estatus como un clásico atemporal de la cocina dulce. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
250 g de harina de trigo (tamizada), 200 g de azúcar glas, 8 g de levadura química (polvo de hornear), 1 pizca de sal, 4 huevos medianos (claras y yemas separadas), 1 cucharadita de extracto de vainilla, 2 cucharadas de agua de azahar (opcional), 4 gotas de colorante rojo o rosa, 50 g de azúcar glass.
Procedimiento
- Tamiza la harina junto con la levadura y la sal en un bol grande.
- En otro recipiente, mezcla el azúcar glass con las yemas de huevo, el extracto de vainilla y el agua de azahar. Bate hasta obtener una crema pálida y espesa.
- Añade el colorante rojo o rosa y mezcla bien hasta conseguir un tono uniforme.
- En un bol limpio y seco, bate las claras de huevo con una batidora eléctrica hasta que comiencen a espumar.
- Incorpora poco a poco el azúcar glass restante y sigue batiendo hasta obtener un merengue brillante y firme.
- Con movimientos suaves y envolventes, añade el merengue a la mezcla de yemas, evitando que se bajen.
- Incorpora los ingredientes secos tamizados poco a poco y mezcla con una espátula hasta obtener una masa homogénea y aireada.
- Precalienta el horno a 160°C (calor arriba y abajo, sin ventilador). Forra una bandeja de horno con papel pergamino.
- Introduce la masa en una manga pastelera con boquilla ancha y forma tiras de unos 8 cm de largo, dejando un pequeño espacio entre ellas.
- Espolvorea las galletas con azúcar glas y deja reposar 10 minutos antes de hornear.
- Hornea durante 12-15 minutos o hasta que las galletas estén secas en la superficie pero tiernas en el interior.
Deja enfriar completamente sobre una rejilla. Una vez frías, espolvorea con más azúcar glass si lo deseas. Estas galletas se saborean mejor acompañadas de champán o sumergidas en un café.
Si quieres un toque más crujiente, puedes dejarlas secar en el horno apagado con la puerta entreabierta durante 10 minutos adicionales. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

