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¿Quién se resiste a esta receta de cañoncitos?: mucho dulce de leche más hojaldre.

Receta de cañoncitos de dulce de leche con masa hojaldrada. Un clásico irresistible para compartir en la merienda o el desayuno.


La receta de cañoncitos de dulce de leche es ideal para quienes desean preparar un clásico de panadería en casa. Con masa hojaldrada, relleno cremoso, estos cañoncitos son perfectos para compartir en una merienda o disfrutar con un café. Su preparación es sencilla y el resultado delicioso.

Los cañoncitos de dulce de leche son una de esas piezas de repostería que evocan sabores tradicionales. Su forma cilíndrica y dorada, el hojaldre crocante y el relleno de dulce de leche hacen de este clásico una verdadera tentación. Esta preparación de cañoncitos de dulce de leche es una excelente opción para quienes quieren recrear en casa un producto de panadería con ingredientes accesibles y sin requerir experiencia avanzada. Si bien puede usarse masa de hojaldre comprada para acortar tiempos, también puedes prepararla casera si prefieres un enfoque más artesanal. El secreto está en hornear bien la masa para lograr un dorado parejo, dejarla enfriar y luego rellenar generosamente con dulce de leche de buena calidad.

Irresistibles cañoncitos de dulce de leche.

La receta de cañoncitos de dulce de leche es una de las más vendidas en panaderías argentinas desde hace décadas.

Ingredientes

Masa de hojaldre rectangular 1 lámina grande, dulce de leche repostero 400 g, azúcar glass 150 g, manteca derretida (para pincelar) 30 g, harina (para espolvorear) c/n.

Desarrollo paso a paso para preparar cañoncitos de dulce de leche

  1. Limpia y seca bien la superficie donde vas a trabajar. Espolvorea ligeramente con harina para evitar que la masa se adhiera.
  2. Si la masa es comprada, asegúrate de que esté bien fría pero no congelada. Estírala con un palo de amasar hasta que tenga un grosor de 2 o 3 milímetros y forma un rectángulo parejo. Si es muy gruesa, los cañoncitos quedarán pesados y no se cocinarán de forma pareja.
  3. Con un cuchillo o cortador de pizza, corta tiras de masa de aproximadamente 2,5 cm de ancho y unos 20 cm de largo. Si deseas cañoncitos más pequeños, ajusta el tamaño.
  4. Usa moldes metálicos cilíndricos para cañoncitos (también llamados tubos para cannoli). Engrásalos ligeramente con manteca o aceite. Enrolla cada tira de masa en espiral alrededor del molde, superponiendo ligeramente para evitar que se abran durante el horneado. No aprietes demasiado para que el hojaldre tenga espacio para crecer.
  5. Coloca los cañoncitos sobre una bandeja con papel vegetal. Pincélalos con manteca derretida para darles un dorado uniforme. Lleva al horno precalentado a 200°C durante 15 a 18 minutos, o hasta que estén inflados y dorados.
  6. Una vez cocidos, retíralos del horno y deja enfriar unos minutos. Con cuidado, desliza los moldes fuera de la masa. Si se resisten, gira suavemente o empuja desde un extremo sin romper el hojaldre. Deja que se enfríen por completo sobre una rejilla.
  7. Coloca el dulce de leche repostero en una manga con pico liso o rizado. Rellena cada cañoncito por ambos extremos hasta que estén bien completos. El dulce de leche repostero es ideal por su consistencia firme, que evita que el relleno se derrame.
Si eres goloso esta receta es para ti.

La receta de cañoncitos de dulce de leche admite variaciones con crema pastelera, chocolate o glaseado de colores.

De la cocina a tu mesa

Una vez listos, sirve los cañoncitos en una bandeja. Puedes decorarlos con azúcar glass por encima, hilos finos de chocolate, coco rallado o azúcar extra si deseas darles un toque especial. Para conservarlos, guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2 o 3 días. También se pueden refrigerar, aunque el hojaldre puede perder algo de crocancia.

La receta de cañoncitos de dulce de leche es una excelente forma de degustar en casa de un clásico irresistible. Su masa crocante, el relleno suave y el glaseado dulce crean una combinación perfecta para cualquier ocasión. Son ideales para servir en meriendas, celebraciones o como un detalle casero para regalar. ¡Y a disfrutar!