Quiche de espinacas y queso al horno: la guía completa
El quiche de espinacas y queso es un platillo clásico de la cocina francesa, ideal para disfrutar en cualquier momento del día, ya sea en el desayuno, brunch, almuerzo o incluso como una cena ligera. Se trata de una tarta salada que combina una base crujiente y dorada con un relleno cremoso hecho de huevos, espinacas frescas y una mezcla de quesos, como el gruyere y el feta, que aportan un toque de sabor y textura únicos. La receta destaca por su versatilidad, ya que puedes personalizarla añadiendo otros ingredientes, como champiñones, tomates secos o jamón, según tus preferencias y el tipo de quiche que desees preparar.
Además de ser deliciosa, es una opción nutritiva, ya que las espinacas aportan vitaminas y minerales esenciales, mientras que los quesos ofrecen una buena fuente de proteínas y calcio. Este quiche se hornea hasta lograr una consistencia firme y un dorado apetitoso en la superficie. Se puede servir caliente o a temperatura ambiente, lo que lo convierte en una excelente elección tanto para reuniones como para prepararlo con antelación y disfrutarlo durante la semana. Acompañado de una ensalada fresca, es una comida completa y equilibrada, perfecta para cualquier ocasión. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa (opcional, puedes usar una masa de tarta comprada): 1 ¼ tazas de harina de trigo (150 gramos), ½ cucharadita de sal, ½ taza de mantequilla fría (100 gramos), cortada en cubitos, 3 a 4 cucharadas de agua fría.
Para el Relleno: 1 taza de espinacas frescas (100 gramos), lavadas y sin tallos grandes, ½ cebolla mediana, finamente picada, 2 dientes de ajo, picados, 1 cucharada de aceite de oliva, 3 huevos grandes, ¾ taza de nata (180 ml), ½ taza de leche entera (120 ml), 100 gramos de queso gruyere o suizo, rallado, 100 gramos de queso feta desmenuzado, ½ cucharadita de sal (ajustar según tu gusto y el tipo de queso), ¼ cucharadita de pimienta negra molida, una pizca de nuez moscada (opcional), cebollino o perejil fresco para decorar.
Procedimiento
Prepara la masa
- En un bol grande, mezcla la harina y la sal. Añade la mantequilla fría en cubitos.
- Usa tus dedos o un mezclador de masa para trabajar la mantequilla en la harina hasta que se formen migas del tamaño de un guisante.
- Agrega una cucharada de agua fría a la vez y mezcla hasta que la masa se una y puedas formar una bola sin que esté pegajosa.
- Envuelve la masa en plástico y refrigera por 15 a 20 minutos.
- Saca la masa del refrigerador y estírala en una superficie ligeramente enharinada hasta obtener un círculo de aproximadamente 3 mm de grosor. Colócala en un molde para quiche o tarta de unos 23 cm de diámetro y recorta los bordes sobrantes.
- Pincha el fondo con un tenedor y coloca papel de horno encima con pesas de hornear o frijoles secos. Hornea en horno precalentado a 180°C por 10 minutos. Retira las pesas y el papel y hornea otros 5 minutos más.
Prepara el relleno
- Calienta una sartén con una cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla y el ajo, y cocina hasta que estén tiernos y translúcidos, aproximadamente 5 minutos. Agrega las espinacas y cocina hasta que se ablanden y pierdan parte de su agua. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
- En un bol grande, bate los huevos hasta que estén ligeramente espumosos. Añade la nata y la leche, y mezcla bien. Agrega la sal, pimienta y nuez moscada, si estás usando.
- Añade el queso gruyere rallado y el queso feta desmenuzado a la mezcla de huevos. Si deseas un sabor más intenso, reserva un poco de gruyere para espolvorear en la parte superior del quiche antes de hornear.
- Agrega las espinacas cocidas con cebolla y ajo a la mezcla de huevos y queso. Revuelve suavemente hasta que todos los ingredientes estén bien combinados.
Monta y hornear el quiche
- Coloca el relleno en la base de quiche prehorneada, distribuyéndolo de manera uniforme.
- Hornea el quiche en el horno precalentado a 180°C durante 35 a 40 minutos, o hasta que el centro esté cuajado y la parte superior esté dorada. Puedes comprobar pinchando el centro con un cuchillo; si sale limpio, está listo.
- Deja enfriar el quiche por unos 10 minutos antes de cortar para que el relleno se asiente bien. Decora con cebollino o perejil fresco.
Tips MDZ: para una versión más saludable, puedes usar leche descremada y sustituir parte de la nata por yogur griego y si prefieres un quiche sin base de masa, simplemente engrasa el molde y vierte la mezcla de huevo y queso directamente; el tiempo de cocción será similar.
¡Este quiche es delicioso tanto caliente como a temperatura ambiente! Acompáñalo con una ensalada fresca para una comida completa. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

