Qué es el scrapbooking, la actividad que crece en Mendoza para desenchufarse del celular
Una actividad para sacar los recuerdos de la galería de fotos del celular y conectar con uno mismo a través de texturas, escritura y aromas.
Una forma de escapar de las pantallas.
ShutterstockEn un contexto marcado por el cansancio tecnológico y la sobreexposición a las pantallas, cada vez cobran más fuerza las actividades offline que invitan a frenar el ritmo cotidiano. En Mendoza, una disciplina manual comenzó a ganar terreno en los últimos dos años como un refugio contra la ansiedad y la instantaneidad: el scrapbooking.
Según explica Luciano, de la librería mendocina Pizarras Blancas, a MDZ, se trata de un fenómeno impulsado por personas que buscan descansar de la inmediatez de las redes sociales. Por su parte, desde el ámbito del journaling, María Paz Ehrenböck, de Marymer, señala que el auge de estas actividades responde a un agotamiento frente a las pantallas y el avance de la inteligencia artificial. "Estamos en la época de la nostalgia. La gente siente el riesgo de pasar demasiadas horas frente a la pantalla y necesita volver a conectar con lo tangible", sostiene, haciendo referencia a la necesidad de guardar recuerdos más allá de la galería de fotos del celular.
Qué es el scrapcooking, la tendencia que crece en Mendoza
Macarena, de la tienda Craft Market, detalla que la palabra proviene de la combinación entre scrap (recorte) y book (libro). Consiste en personalizar álbumes o cuadernos utilizando fotografías, recortes de revistas, entradas de cine, tickets de restaurantes e impresos de todo tipo. "Es una tendencia creativa que explotó en el país desde la pandemia, pero que en Mendoza pega fuerte desde hace dos años", señaló.
Si querés recordar un viaje, por ejemplo, podés crear páginas con fotos, flores secas, pasajes o envoltorios de alimentos. El objetivo es jugar con el relieve, el aroma y las texturas para contar la historia completa, remarcaron desde el espacio ubicado en el Paseo Comercial Las Cortaderas. A diferencia de otras disciplinas artísticas, esta actividad no exige conocimientos previos ni técnicas rígidas; por eso, permite una libertad creativa total para experimentar con experiencias sensoriales.
Por lo general, quienes practican scrapbooking en la provincia rondan entre los 30 y 40 años, aunque cada vez se suman más jóvenes. De acuerdo con Pao, de Librería Ángeles, el crecimiento de la actividad se dio de forma paulatina y convoca tanto a personas con presupuesto individual como a grupos familiares.
La mayoría coincide en que es habitual ver a madres e hijas armando sus proyectos en conjunto. Pero también se han generado comunidades creativas locales que realizan talleres en la zona, comparten datos en redes sociales e incluso organizan compras grupales de insumos para abaratar costos.
Cómo empezar con esta actividad relajante
En cuanto al equipamiento, el mercado ofrece una amplia variedad de insumos especializados. Luciano, de la librería ubicada en la calle 25 de Mayo de Las Heras, señala que para los niveles más avanzados existen herramientas como redondeadores de bordes, cutters 360° para detalles más pequeños, máquinas para hacer sellos personalizados, corrugadoras de papel o troqueladoras de formato específico. Y remarca que, aunque tienen un costo elevado, quienes practican esta actividad deciden hacer la inversión.
Sin embargo, María Paz Ehrenböck remarca que no es necesario realizar un gran gasto inicial para comenzar. Como advierte la especialista: "Lo importante es arrancar con lo que tenés en casa; no necesitás todo lo que se muestra en internet. Podés empezar con agendas viejas, empaques o teñir hojas con café y té". Lo esencial es dejar fluir la creatividad y no comparar resultados con fotos virales en redes sociales, porque allí es donde se pierde la magia de la actividad.