Qué es el entrenamiento cruzado y por qué hace que ejercitarse sea más fácil
Existen diferentes tipos de entrenamientos en el mundo de la actividad física; los de fuerza, de resistencia, cardiovascular, velocidad y potencia. También están aquellos en los que se combinan dos o más actividades deportivas con el objetivo de mejorar el rendimiento en una de ellas; este es el caso del entrenamiento cruzado o Cross Training, una tendencia en el deporte.
El entrenamiento cruzado es muy famoso en la rutina deportiva de los runners y atletas. Es que, para conseguir un mejor rendimiento y estado físico en su área de entrenamiento, algunos eligen incluir la práctica del ciclismo o natación en los días libres, por ejemplo. Según ESPN, los entrenamientos cruzados ayudan a “fortalecer otras fibras musculares, relajar nuestra mente y desarrollar habilidades complementarias”. Además, existen otros beneficios que trae este tipo de entrenamiento.
Beneficios del entrenamiento cruzado
- Aumenta la motivación por entrenar
Mientras que muchos runners pueden disfrutar de correr miles de kilómetros por el mismo recorrido, también están quienes prefieren ir cambiando de actividad para conseguir motivarse, con el fin de no ver siempre lo mismo. Desde el sitio Sport España recomiendan “incluir series, mediante el comienzo de un entrenamiento cruzado o la realización de nuevos ejercicios desde casa”.
- Recuperación de lesiones
Aunque no lo creas, el entrenamiento cruzado también permite la recuperación muscular en un corto plazo, puesto que, gracias a la práctica de actividades de bajo impacto, se activa el flujo sanguíneo en la zona afectada por la lesión. Entonces, si por alguna lesión debes dejar de correr por un tiempo, puedes encontrar entrenamiento sustitutivo y de bajo impacto que te permita seguir en forma. Aquí son de gran ayuda algunas actividades aeróbicas como el Aquarunning o la bicicleta elíptica.
- Recuperación activa
Los expertos en educación física recomiendan que los corredores tomen ciertos periodos de descanso para que sus músculos puedan recuperarse. Para esto, algunos especialistas hablan del descanso activo, es decir, la realización de otras actividades diferentes al running, pero que sean de bajo impacto y que, de igual manera, ayudan a la recuperación.
Si no cuentas con mucho tiempo para entrenar, puedes elegir hacer entrenamiento cruzado al utilizar la bicicleta como medio de transporte para ir al trabajo, estudio o salidas. De esta forma, entrenas al mismo tiempo que sigues con tu rutina. Otra opción para estos casos es la de hacer breves caminatas para llegar a los destinos que queremos. Por ejemplo, puedes bajarte una o dos paradas de autobús antes de tu llegada y caminar el resto del recorrido. Se trata de llevar a cabo una pequeña actividad física que traerá numerosas ventajas para tu salud.
Recuerda realizarte chequeos médicos siempre antes de comenzar a hacer ejercicio físico o rutinas de fuerza. Asimismo consultar con un profesional que supervise tu rutina y haga seguimiento de la misma.




