Qué comida tenés que pedir en tu primera cita
La primera cita puede ayudar a construir las mejores impresiones y permitir así iniciar una linda historia de amor, o que todo termine en desencanto e indiferencia. Generalmente antes de la salida se acumulan las expectativas a medida que pasan las horas y se acerca el momento cumbre. Mientras elegimos la ropa que luciremos, y pensamos en las mejores fragancias, nos proyectamos a ese momento en el que imaginamos los diálogos que surgirán y si habrá miradas cómplices o de desaprobación.
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Para el primer encuentro solemos enfocarnos más en nuestro aspecto personal, en nuestro pelo, en las prendas que nos pondremos y relegamos tal vez una cuestión que puede ser trascendental, aunque no lo contemplemos así desde el principio: la comida que compartiremos en nuestra cita.
Esto suele ser así debido a la fuerte influencia que la imagen tiene sobre nosotros. Creemos que uno de los factores determinantes en ese primer intercambio pasa por la idea que generamos a partir de nuestro look, perfil e impronta. Incluso a veces caemos en el error de exagerar algunas de nuestras cualidades al punto de distorsionarlas. Pero no todo pasa por la vista. El gusto también complementa el clima que se genera en ese primer contacto. Por esto la comida es clave para terminar de componer el recuerdo que nos llevaremos.
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Según algunas recomendaciones de especialistas sobre vínculos de pareja, existen platos y comidas que ayudan a liberar tensiones al momento de conocerse, favorecer la empatía y dilucidar un "veredicto" más apropiados sobre quien nos acompaña.
Qué platos pedir en la primera cita
Para el comienzo, lo mejor es pedir algunos aperitivos pequeños que no nos resultarán muy pesados y facilitarán la conversación informal. Pueden ser canapés o alguna entrada que no tenga mucho volumen. También los cócteles son ideales antes de la comida.
Ensaladas: podemos pedir porciones bastante ligeras y acompañarla con algunos aperitivos leves. Esto a la vez de impactarnos favorablemente en nuestro organismo, también puede llegar a habilitar conversación sobre prácticas saludables de vida. Para evitar que algún vegetal se atore entre nuestros dientes es preciso recordar masticar despacio.
Arroz: se puede hacer de muchas maneras y muy ricas: arroz en paella, arroz en yakimeshi, arroz en risotto, etc. Cualquier opción que encuentres en el menú del restaurante seguramente será algo de lo que nunca te arrepentirás. Es de fácil digestión, nos nutre y nos permite mantenernos frescos.
Pastas de porciones chicas: aquí lo mejor es pedir ravioles o ñoquis. Nunca fideos por lo dificultoso de su manipulación. Al ingerir porciones chicas, podremos valernos básicamente del tenedor sin quitar tanto la vista de quien comparte ese momento con nosotros.