Prepara cañoncitos con dulce de leche como un chef: receta y consejos
Los cañoncitos de dulce de leche son un símbolo de la repostería argentina, apreciados por su sencillez y delicioso sabor. Estos pequeños cilindros de masa de hojaldre, crujientes y dorados, se rellenan con dulce de leche, una crema dulce que es un emblema en la cocina de América Latina. Su preparación puede parecer laboriosa, especialmente si decides hacer la masa de hojaldre desde cero, pero el resultado vale cada esfuerzo: capas de hojaldre que se deshacen en la boca, combinadas con la suavidad y dulzura del dulce de leche.
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Tradicionalmente, los cañoncitos se disfrutan en ocasiones especiales, como cumpleaños, reuniones familiares o simplemente como un capricho dulce con el café de la tarde. Su atractivo reside no solo en su sabor, sino también en la nostalgia que evocan, ya que son un clásico en las panaderías y pastelerías de toda Argentina. Si bien el dulce de leche es el relleno más común, algunas variaciones incluyen cremas pasteleras o de chocolate. Sin embargo, el cañoncito con dulce de leche sigue siendo el favorito indiscutido, ofreciendo un equilibrio perfecto entre el crocante de la masa y el dulzor suave y cremoso de su interior. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa de hojaldre: 500 g de harina de trigo (0000), 250 g de manteca fría cortada en cubos pequeños, 200 ml de agua helada, 1/2 cucharadita de sal, 1 cucharadita de vinagre blanco.
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Para el relleno: 400 g de dulce de leche repostero.
Para el glaseado (opcional): 100 g de azúcar glass, 1-2 cucharadas de agua, 1 cucharadita de jugo de limón.
Otros Ingredientes: 100 g de azúcar común, 1 huevo batido.
Procedimiento
Prepara la masa de hojaldre
- Coloca la harina y la sal tamizadas en un bol grande. Esto ayudará a distribuir la sal uniformemente.
- Añade los cubos de manteca a la harina. Con las yemas de los dedos o un cortador de masa, desmenuza la manteca en la harina hasta obtener una textura arenosa, con algunos trozos de manteca aún visibles.
- Añade el vinagre a la mezcla. Luego, gradualmente, incorpora el agua helada, mezclando suavemente hasta que la masa comience a unirse. No amases demasiado; solo lo suficiente para que la masa forme una bola.
- Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar en la heladera durante al menos 30 minutos. Este paso es crucial para que la manteca se enfríe y puedas lograr el hojaldre.
- Una vez que la masa haya reposado, estírala sobre una superficie ligeramente enharinada en forma de rectángulo. Dobla la masa en tercios, como si doblaras una carta. Gira la masa 90 grados y repite este proceso de estirado y doblado unas 5 o 6 veces. Esto es lo que creará las capas del hojaldre.
- Después del último pliegue, envuelve la masa en film y déjala reposar en la heladera por al menos 1 hora, o idealmente durante toda la noche.
Forma los cañoncitos
- Precalienta el horno a 200 °C.
- Retira la masa de la heladera y estírala en un rectángulo fino, de aproximadamente 3 mm de grosor.
- Con un cuchillo afilado o un cortador de pizza, corta tiras de masa de aproximadamente 2 cm de ancho y 15 cm de largo.
- Toma las tiras de masa y enróllalas alrededor de moldes cilíndricos para cañoncitos, superponiendo ligeramente la masa mientras la enrollas.
- Coloca los cañoncitos en una bandeja para hornear. Pincela la masa con huevo batido y espolvorea azúcar común por encima.
- Hornea los cañoncitos durante unos 15-20 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes. Deja que se enfríen antes de retirarlos de los moldes.
Relleno y glaseado (opcional):
- Una vez que los cañoncitos estén completamente fríos, utiliza una manga pastelera con una boquilla fina para rellenarlos con dulce de leche repostero. Asegúrate de que el dulce de leche esté a temperatura ambiente para facilitar el rellenado.
Prepara el glaseado (opcional)
- Si decides glasear los cañoncitos, mezcla el azúcar iglass con el agua y el jugo de limón hasta obtener una consistencia espesa pero fluida. Sumerge los extremos de los cañoncitos en el glaseado y déjalos secar sobre una rejilla.
Una vez listos, sirve los cañoncitos en una bandeja. Son perfectos para saborear con una taza de café o té. La combinación del hojaldre crujiente con el cremoso y dulce relleno de dulce de leche hace que estos cañoncitos sean irresistibles. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

