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Posturas para desinflamar tu cuerpo y facilitar tu digestión

Así que, la próxima vez que te sientas hinchado o con molestias después de comer, dedica unos minutos a estas posturas.

Suele pasar que después de una comida abundante o días de estrés, nos hinchamos o sentimos incomodidad en el abdomen. En lugar de buscar soluciones complicadas, el yoga puede aliviar estas molestias y mejorar tu digestión

La postura del niño, conocida como Balasana, es ideal para relajar el cuerpo mientras se estimula suavemente el abdomen. Al sentarte sobre tus talones y extender los brazos hacia adelante, el abdomen se comprime de manera natural, facilitando el movimiento interno. Esta posición, además de ser reconfortante, ayuda a calmar la mente.

Postura del niño.

Otra postura efectiva es la de la mariposa o Baddha Konasana. Al sentarte con las plantas de los pies juntas y las rodillas hacia los lados, se crea una apertura en la pelvis que favorece la circulación. Al mismo tiempo, una ligera inclinación hacia adelante estimula los órganos abdominales.

Postura de la mariposa.

La postura del gato-vaca es una combinación dinámica que moviliza la columna vertebral y masajea el abdomen. Al alternar entre arquear la espalda hacia arriba y luego hacia abajo, se activa el sistema digestivo. Este movimiento rítmico  mejora la movilidad interna, y también alivia la rigidez acumulada por permanecer sentado durante largos periodos.

Postura gato vaca.

La torsión sentada, o Ardha Matsyendrasana, es una postura clásica que beneficia directamente al sistema digestivo. Al girar el torso, se comprimen los órganos abdominales, estimulando su funcionamiento. Este tipo de torsión ayuda a liberar gases atrapados y mejorar el tránsito intestinal, brindando una sensación de ligereza casi inmediata.

Postura de la torsión.

Otra opción es la postura de la pinza de pie, también conocida como Uttanasana. Este movimiento, que consiste en doblar el cuerpo hacia adelante desde la cintura, favorece la circulación hacia el abdomen. La inclinación permite que los órganos se descompriman, promoviendo una sensación de alivio. Además, esta postura estira la parte trasera del cuerpo, relajando los músculos que podrían estar tensos por el estrés.