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Por qué recomiendan tirar bicarbonato de sodio en la tierra del jardín

Los que saben de jardín recomiendan usar bicarbonato de sodio en la tierra de las macetas porque tiene muchos beneficios para las plantas.


Muchas veces el jardín se agota, las hojas de las plantas pierden brillo y aparecen plagas. Es por eso que existe un aliado que revitaliza los espacios verdes y ayuda a las plantas en simples pasos: el bicarbonato de sodio.

Bicarbonato de sodio para las plantas

El bicarbonato de sodio se transforma en un “multivitamínico” ecológico muy elegido por los aficionados a la jardinería. Ese polvo blanco tiene tres funciones importantes que permiten revitalizar los rincones verdes de manera económica y natural.

Con el tiempo, la tierra de las macetas suele volverse ácida debido al riego y la descomposición orgánica, lo que impide que las raíces absorban los nutrientes. El bicarbonato de sodio actúa como un estabilizador de pH. Al esparcir una pequeña cantidad en el sustrato, se neutraliza la acidez, creando un entorno mucho más "amigable" para que las plantas crezcan con fuerza y sin bloqueos nutricionales.

El uso del bicarbonato de sodio es clave para proteger y revitalizar las plantas Foto: SHUTTERSTOCK

El uso del bicarbonato de sodio permite revitalizar las plantas. Foto: SHUTTERSTOCK

Por otro lado, la humedad es el escenario ideal para los hongos. Aplicar bicarbonato (diluido en agua) funciona como un fungicida preventivo que frena el avance de microorganismos sin dañar la estructura de la planta.

También sirve como una barrera táctica contra insectos. Espolvorear en los bordes de los canteros crea un límite natural que ahuyenta hormigas y otras plagas, evitando el uso de venenos agresivos que pueden ser peligrosos para niños o mascotas.

Por último, un beneficio poco difundido es su capacidad desodorizante. En espacios exteriores o balcones, la acumulación de agua o restos orgánicos puede generar aromas desagradables. Por su alto poder de absorción, el bicarbonato neutraliza estas emanaciones, manteniendo el ambiente fresco y limpio.

Elegir este método no solo cuida el bolsillo, sino que es un acto de ecología doméstica. Al reemplazar los agroquímicos por esta opción inocua, se garantiza un patio seguro para toda la familia.