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Por qué comer avena en el desayuno todos los días, según la ciencia

Qué le ocurre al colesterol, al azúcar y al peso cuando se come avena cada mañana durante 30 días en el desayuno.


El desayuno define cómo responde el cuerpo durante el resto del día. La avena tiene beta-glucano, una fibra soluble que al consumir 3 gramos diarios de ella, la cantidad presente en un tazón, reduce el colesterol malo entre un 5% y un 10%, según estudios publicados en el American Journal of Clinical Nutrition.

Por qué la avena funciona mejor que otros cereales en el desayuno

El índice glucémico de la avena es bajo, entre 40 y 55 según el tipo de preparación. Eso significa que la glucosa en sangre sube de forma gradual después de comerla, sin los picos bruscos que producen los cereales refinados. Para personas con diabetes tipo 2 o resistencia a la insulina, este efecto es especialmente relevante.

La avena es uno de los alimentos más saludables Foto: Shutterstock
La avena es uno de los alimentos más saludables Foto: Shutterstock

La saciedad es otro punto fuerte. Un estudio del Journal of the American College of Nutrition comprobó que el desayuno con avena genera mayor sensación de plenitud que uno con cereales de caja, lo que reduce el consumo de calorías durante el resto de la mañana. Esto se traduce en menos picoteo antes del almuerzo y mejor control del peso a largo plazo.

La avena fortalece tu sistema digestivo. Foto: Shutterstock
La avena fortalece tu sistema digestivo. Foto: Shutterstock

En cuanto a la digestión, la fibra de la avena alimenta las bacterias beneficiosas del intestino y regula el tránsito intestinal. Una taza cocida aporta aproximadamente 4 gramos de fibra, lo que representa entre el 14% y el 16% de la cantidad diaria recomendada para un adulto. Además, aporta hierro, magnesio y vitaminas del grupo B que el organismo usa para producir energía desde las primeras horas del día.