Por qué algunos perros tienen miedo a los truenos y cómo ayudarlos
El miedo a la tormenta es uno de los más intensos que pueden sentir los perros. Qué lo provoca y qué hacer para que tu mascota lo sufra menos.
Los perros perciben los cambios de presión y electricidad estática antes de que llegue la tormenta. Foto: Archivo
Si tu perro tiembla, se esconde o no se despega de vos cada vez que hay tormenta, no estás exagerando ni malcriándolo. El miedo a los truenos es uno de los miedos más comunes y más intensos que pueden experimentar los perros, y tiene una explicación biológica concreta. Entender por qué ocurre es el primer paso para ayudarlos de verdad.
Por qué los perros sienten tanto miedo
Los perros tienen una capacidad auditiva entre cuatro y cinco veces más desarrollada que la humana. Lo que para una persona es un trueno fuerte, para un perro es un sonido de una intensidad que resulta literalmente abrumadora. Pero el miedo a las tormentas no se limita al ruido: los perros también perciben los cambios en la presión barométrica, la electricidad estática en el ambiente y los cambios en los olores que preceden a una tormenta, a veces antes de que el humano note que el tiempo está cambiando.
Esa combinación de estímulos simultáneos, sonido, presión, electricidad y olor, genera una respuesta de estrés que el sistema nervioso del perro procesa como una amenaza real. No es capricho ni falta de entrenamiento: es biología.
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Cómo ayudarlos durante la tormenta
- No forzarlos a enfrentar el miedo ni retarlos por tenerlo.
- Crear un espacio seguro donde el perro pueda refugiarse: un rincón tranquilo con su manta o cama, alejado de ventanas.
- Estar presente y tranquilo. Los perros leen el estado emocional de sus dueños con mucha precisión.
- Hablarle en tono suave y acariciarlo si él lo busca.
- Probar con mantas de presión, similares a un abrazo constante.
Cuándo consultar al veterinario
Si el miedo es muy intenso, el perro se lastima intentando escapar, deja de comer o tarda días en recuperarse después de una tormenta, es momento de consultar con un veterinario o un especialista en comportamiento animal.