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Por qué aconsejan rociar vinagre en las rejillas del hogar

Más allá de la limpieza superficial, el vinagre blanco actúa en profundidad sobre las rejillas, disolviendo la grasa y el sarro acumulados.


Las rejillas de desagüe suelen quedar al margen de la limpieza cotidiana. Sin embargo, en sus ranuras se deposita de manera continua una mezcla de grasa, sedimentos de jabón y humedad constante. Para revertir esto, el vinagre es la clave.

Limpieza de rejillas con vinagre

Para este trabajo, el vinagre blanco se presenta como una alternativa eficiente gracias a su acidez natural, capaz de disolver incrustaciones y desinfectar la zona.

Por un lado, el vinagre descompone el sarro y la grasa ablandando las capas de suciedad adheridas a las paredes del conducto. También neutraliza la proliferación de microorganismos asociados a la humedad.

El vinagre ayuda a eliminar los olores de las rejillas. Fuente. Shutterstock.

Asimismo, elimina de raíz las emanaciones desagradables del drenaje en lugar de camuflarlas y evita que los restos de jabón y sedimentos formen tapones con el paso del tiempo.

Aplicación

Verter vinagre blanco puro en un atomizador y rociar abundantemente la rejilla, sus encastres y el borde del desagüe. Dejar actuar el líquido entre 15 y 30 minutos para que penetre en las incrustaciones.

Después hay que frotar las ranuras y bordes con un cepillo de cerdas firmes o un cepillo de dientes en desuso para desprender la suciedad aflojada.

Por último, arrojar abundante agua caliente para arrastrar todos los residuos hacia el drenaje.

Si la tapa de la rejilla se puede retirar, lo ideal es sumergirla durante 30 minutos en un recipiente con agua hirviendo y vinagre antes de cepillarla.