Polémica: el gran problema de la nueva película de Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas en cine: el cambio que enfureció a fans. Por qué esta versión divide al público.
Cumbres Borrascosas.
La nueva versión de Cumbres Borrascosas llegó al cine con mucho ruido y promesas, pero va dejando un vacío grande para los conocedores de la materia. La adaptación de Emerald Fennell toma el clásico de Emily Brontë y lo reduce a un romance oscuro sin conflicto social. Y esto no es un detalle menor, es el problema.
La polémica de la nueva película
La novela, publicada en 1847, no es solo una historia de amor tóxico. Es una obra atravesada por la lucha de clases, la herencia, la exclusión y la violencia estructural. Heathcliff no es un galán trágico. Es un intruso en un sistema cerrado, humillado por su origen, sin acceso a la propiedad ni al apellido.
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En la película, ese eje desaparece. Heathcliff ahora es blanco, atractivo y sin marcas de marginalidad. Lo interpreta Jacob Elordi, con presencia magnética y poco conflicto social alrededor. El personaje pierde su condición incómoda y, con eso, su razón de ser.
El resultado es un relato donde la violencia física y psicológica queda estilizada. Ya no surge del abuso ni del trauma heredado. Se presenta como un juego romántico intenso. Esa decisión borra el peso ético del texto original y vuelve la historia más digerible para el consumo masivo.
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Los datos son claros. El libro vendió millones de copias y sigue en planes de estudio por su mirada crítica del orden social inglés. Esta versión ignora ese legado. Al quitar el conflicto de clase, los personajes se vuelven planos. No hay tensión real. No hay amenaza. No hay riesgo.
Incluso sin haber leído la novela, algo no cierra. Las motivaciones quedan débiles. Las relaciones no evolucionan. El drama gira en círculos. La apuesta por un tono erótico oscuro no alcanza para sostener dos horas de metraje.
La reacción del público fue dura. En Letterboxd apareció una frase que se volvió viral: “Brontë murió hace 177 años y aun así esta adaptación es lo peor que le pasó”. Exagerada o no, resume el malestar general.