Poda del limonero: cuándo es el momento correcto para no dañar la planta
Afectados por un mal cálculo, los limoneros pueden sufrir daños severos si son podados antes de que finalice el invierno, dificultando su recuperación.
La poda temprana del limonero puede exponer las ramas a heladas tardías. Foto: Shutterstock
Tener un limonero en el patio es casi una costumbre en las casas con jardín. Es un árbol generoso que no solo regala un perfume exquisito durante la primavera, sino también frutos esenciales para acompañar comidas y bebidas en cualquier momento del año. Sin embargo, cuando llega agosto, muchos cometen el error de podarlo antes de tiempo y esto puede traer consecuencias desfavorables para la planta.
El peligro de adelantarse con las tijeras
A pesar de que los días empiezan a sentirse más agradables, el invierno y sus días frescos todavía no termina de irse. Si se corta el árbol en esta época, la planta interpreta el estimulo y comienza a generar brotes nuevos. El gran problema es que las heladas tardías de fines de invierno quemarán fácilmente esas hojas tiernas, debilitando la estructura y dejándola expuesta a plagas.
Cuándo es el momento adecuado
Por ahora, se pueden ir retirando aquellas hojas o ramas secas o rotas aunque lo ideal es esperar la primavera para realizar más actividades de jardinería. La poda entre fines de septiembre y octubre es la recomendada, cuando el riesgo de frío extremo ya no existe y el árbol puede cicatrizar rápidamente.
Finalmente, al momento de realizar la poda en la época indicada, es fundamental desinfectar las herramientas de corte con alcohol para no transmitir hongos ni bacterias. Despejar el centro de la copa para permitir la entrada de luz solar y la circulación de aire resultará indispensable para asegurar una cosecha abundante y mantener la salud de tu limonero durante todo el año.