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Plantas y yerba mate: cuándo conviene usarla y cuándo no

La yerba usada puede transformarse en abono orgánico si se compostea, pero aplicada directa puede dañar las plantas.

Convertida en abono, la yerba favorece el crecimiento saludable de las plantas.

Convertida en abono, la yerba favorece el crecimiento saludable de las plantas.

El mate es parte de la vida cotidiana en muchos países y, con él, una costumbre muy extendida: tirar la yerba usada en las macetas o el jardín. Aunque parece un gesto ecológico, especialistas advierten que no siempre es beneficioso y que no siempre resulta un buen abono.

Por qué no conviene poner yerba directamente

  • Compacta la tierra: al acumularse, la yerba forma una capa que impide la correcta aireación del suelo.

  • Retiene demasiada humedad: esto puede provocar pudrición de raíces y favorecer la aparición de hongos.

  • Desequilibra el sustrato: durante la descomposición libera sustancias que alteran el suelo y afectan el crecimiento.

Cómo aprovecharla de manera correcta

  • Compostaje: la yerba usada se convierte en un excelente abono orgánico si pasa por un proceso de descomposición junto con otros residuos orgánicos.

  • Secado previo: dejarla secar al sol antes de incorporarla al sustrato evita la formación de capas compactas.

  • Macetas biodegradables: algunos proyectos reutilizan la yerba para fabricar recipientes ecológicos que luego se integran a la tierra.

La yerba fluía mansamente, cayendo desde el paquete de medio kilo al interior del mate, sin intuir ni mínimamente la tormenta que se avecinaba. Foto: MDZ
Secar la yerba antes de usarla evita problemas en el sustrato. Foto: MDZ

Secar la yerba antes de usarla evita problemas en el sustrato. Foto: MDZ

Beneficios cuando se usa bien

  • Aporta nutrientes como nitrógeno y potasio.

  • Ayuda a mantener la humedad justa en el suelo.

  • Es una alternativa económica y sustentable para reciclar residuos del hogar.