Percarbonato de sodio: qué es y cómo usarlo para lavar la ropa
La versatilidad del percarbonato de sodio se destaca en el blanqueamiento de ropa y el combate de olores, pero requiere precaución en ciertos tejidos.
Un aliado para blanquear y limpiar ropa. Foto: Freepick
El percarbonato de sodio se convirtió en uno de los productos más utilizados para quienes buscan alternativas efectivas para la limpieza del hogar. Su principal uso está relacionado con el lavado de ropa, especialmente cuando se busca recuperar prendas blancas o tratar manchas difíciles.
Se trata de un compuesto en polvo blanco que, al entrar en contacto con el agua, libera oxígeno activo y se transforma en carbonato de sodio y peróxido de hidrógeno. Aunque su nombre puede confundirse con el bicarbonato de sodio, son productos diferentes y tienen propiedades distintas. Puede conseguirse en tiendas y distribuidoras de productos de limpieza.

Te puede interesar
Época de cucarachas: tips de limpieza para mantenerlas alejadas
Para qué sirve el percarbonato de sodio
Uno de sus usos más conocidos es el blanqueamiento de la ropa. Puede ayudar a recuperar prendas blancas que adquirieron un tono amarillento como sábanas, toallas, medias y camisas. También resulta útil para tratar algunas manchas como las de café, vino, pasto o transpiración.
Además, el oxígeno activo ayuda a reducir los malos olores que pueden quedar impregnados en las telas. Sin embargo, no todas las prendas reaccionan de la misma manera, por lo que es recomendable revisar siempre la etiqueta antes de utilizarlo y evitarlo en materiales delicados como lana, seda o cuero.
-
Te puede interesar
Qué ver en Netflix: el thriller de 4 capítulos basado en un caso real
Cómo usarlo para lavar la ropa
Para utilizar percarbonato de sodio en el lavarropas, se puede agregar aproximadamente una cucharada junto con el jabón habitual y seleccionar un programa que permita utilizar agua tibia o caliente. El calor favorece la liberación del oxígeno activo, aunque el producto también puede utilizarse a temperaturas más bajas, con una acción generalmente menor.
Cuando se trata de prendas con manchas difíciles, otra alternativa es preparar un remojo con agua tibia o caliente y percarbonato de sodio antes del lavado. La ropa puede permanecer allí durante un período determinado según el grado de suciedad y las indicaciones del producto.

