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Pasta al pesto: la receta ligera y llena de sabor que necesitas probar

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa pasta al pesto con nuestra receta favorita e imbatible ¡manos a la obra!

La pasta al pesto es un clásico de la cocina italiana, originario de la región de Liguria, donde el pesto, una salsa fresca y aromática, ha conquistado paladares de todo el mundo. Su sencillez y frescura la han convertido en un plato imprescindible tanto en los hogares italianos como en los menús internacionales. El pesto, elaborado con albahaca, piñones, ajo, queso parmesano y aceite de oliva, se mezcla perfectamente con la pasta, creando una combinación irresistible de sabores intensos y delicados.

El pesto tiene sus raíces en la región italiana de Liguria, especialmente en la ciudad de Génova, donde se originó hace siglos como una mezcla de ajo, albahaca y aceite de oliva. Fuente: Shutterstock

Este plato no solo es delicioso, sino también versátil, ya que se puede acompañar con una gran variedad de pastas, desde los tradicionales espaguetis hasta trofie o fusilli. La textura cremosa del pesto se adhiere perfectamente a cada bocado, mientras que el sabor fresco y herbáceo de la albahaca, combinado con la riqueza del queso y los piñones, da como resultado un plato ligero y lleno de sabor.

La pasta al pesto no requiere ingredientes complicados ni largos tiempos de preparación, lo que la convierte en una opción ideal para una comida rápida pero sabrosa. Además, es versátil y permite adaptaciones, como añadir mozzarella o sustituir los piñones por otros frutos secos, lo que la hace aún más especial y personalizable. ¡Vamos a la receta!

El nombre "pesto" proviene del verbo italiano "pestare", que significa "machacar" o "triturar", ya que tradicionalmente se preparaba en un mortero. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Pasta: 400 g de pasta (puede ser espaguetis, fusilli, trofie o cualquier pasta de tu preferencia).

Pesto: 2 tazas de hojas de albahaca fresca (aproximadamente 50 g), 60 g de piñones (puedes usar nueces o almendras si no encuentras piñones), 2 dientes de ajo, 100 g de queso parmesano rallado (o queso pecorino si prefieres un sabor más intenso), 50 g de queso mozzarella (opcional, para darle una textura más cremosa), 120 ml de aceite de oliva virgen extra (mejor si es de buena calidad), sal y pimienta al gusto, 1 cucharada de jugo de limón (opcional, para dar un toque de frescura).

 

Procedimiento

  1. Comienza poniendo una olla grande con agua a hervir. Añade una pizca de sal cuando el agua esté hirviendo. Luego, agrega la pasta de tu elección y cocina según las instrucciones del paquete, hasta que esté al dente (aproximadamente 9-11 minutos, dependiendo del tipo de pasta). Reserva una taza del agua de la cocción, ya que la usarás para aligerar la salsa pesto si es necesario.
  2. Mientras la pasta se cocina, puedes preparar la salsa pesto. Para ello, comienza lavando bien las hojas de albahaca y secándolas con cuidado. Si prefieres un pesto más suave, puedes blanquear las hojas de albahaca en agua hirviendo durante unos segundos y luego pasarlas por agua con hielo para detener la cocción. Esto hará que el pesto tenga un color verde más intenso.
  3. Coloca las hojas de albahaca en un mortero o en el vaso de una batidora de mano. Añade los piñones, los dientes de ajo pelados y el queso parmesano rallado. Tritura todo junto hasta obtener una pasta homogénea. Si estás utilizando una batidora, puedes ir agregando el aceite de oliva poco a poco para ayudar a que la mezcla se forme de manera más fácil.
  4. Si el pesto queda demasiado espeso, puedes añadir un poco del agua de la cocción de la pasta que reservaste antes. Esto hará que la salsa se aligere y se adhiera mejor a la pasta. La textura del pesto debe ser suave y cremosa, pero con un toque de cuerpo.
  5. Si prefieres un pesto más cremoso, puedes añadir 50 g de queso mozzarella rallado o incluso un poco de nata. Esto le dará una textura más suave y ligera, pero no es imprescindible.
  6. Una vez que la pasta esté lista, escúrrela bien, pero guarda un poco de agua de la cocción. Coloca la pasta en una sartén grande o un bol y vierte sobre ella el pesto que has preparado. Remueve bien para que la pasta se impregne de la salsa, asegurándote de que quede bien cubierta. Si es necesario, agrega un poco más de agua de cocción para que la mezcla sea más fluida y se adhiera mejor a la pasta.
El pesto ha alcanzado fama internacional, incluso apareciendo en películas y series. En "Julie & Julia" (2009), la protagonista prepara pesto como parte de su aventura culinaria. Fuente: Shutterstock

Sirve la pasta al pesto de inmediato, decorada con algunas hojas de albahaca fresca por encima y, si lo prefieres, un poco más de queso parmesano rallado. Acompáñala con una copa de vino blanco fresco y, si te gusta el toque crujiente, puedes añadir un poco de pan tostado al lado.

El pesto se puede conservar en un frasco hermético en la nevera por 2-3 días. Si lo haces con antelación, asegúrate de cubrir la superficie con una capa de aceite de oliva para evitar que se oxide. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.