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Nuevo DNI electrónico en Argentina: quiénes deben renovarlo y quiénes no

El nuevo DNI electrónico ya está en marcha, pero el recambio no es general: quiénes deben renovarlo, cuánto vale y cómo completar correctamente todo el trámite.


Una fecha impresa en el frente del documento, más que el cambio de diseño, define si llegó el momento de pasar por el Registro Civil. La aparición del nuevo DNI electrónico generó dudas durante 2026, pero la renovación no alcanza de manera automática a todas las personas que todavía conservan una tarjeta anterior.

El Renaper comenzó a implementar una credencial fabricada en policarbonato, con datos grabados mediante láser, chip sin contacto, código QR y nuevas barreras contra la falsificación. La Disposición 55/2026 entró en vigencia el 1° de febrero y adaptó el documento a estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional. Sin embargo, el organismo aclara en su sitio oficial sobre el DNI electrónico que el cambio de formato es voluntario: un DNI vigente no pierde validez por pertenecer al modelo previo. Por eso, antes de pedir turno, la primera revisión debe hacerse sobre la fecha de vencimiento y el estado físico de la tarjeta.

Quiénes deben tramitar un nuevo DNI

El trámite sí corresponde cuando el documento está vencido, fue perdido o robado, sufrió deterioro, necesita un cambio de domicilio o requiere modificar datos personales. También siguen vigentes las dos actualizaciones obligatorias por edad: la primera debe realizarse entre los 5 y los 8 años, y la segunda al cumplir los 14. Para argentinos mayores de esa edad, cada ejemplar tiene una duración de 15 años desde su emisión. En el caso de extranjeros con residencia permanente, se aplica el mismo esquema, mientras que los documentos asociados a residencias temporarias vencen cuando finaliza el permiso correspondiente. Quien tenga una credencial anterior en buen estado y dentro de fecha puede continuar utilizándola o solicitar voluntariamente la versión electrónica.

El procedimiento comienza con la elección de un Registro Civil cercano al domicilio o con la solicitud de un turno en un Centro de Documentación Renaper mediante la aplicación Mi Argentina. El día asignado hay que presentarse en la sede indicada y conservar la constancia que entrega el organismo. Ese comprobante incluye el identificador necesario para seguir la gestión por internet. Cuando el documento está listo, puede retirarse en la oficina elegida o recibirse en el domicilio declarado. En este último caso, la entrega puede ser tomada por el titular o por una persona mayor de 18 años que presente la constancia. Los menores de 14 deben concurrir acompañados por su padre, madre o representante legal. Los pasos están detallados en la guía oficial para obtener un nuevo ejemplar.

Qué cambia con el documento electrónico

El salto tecnológico no se limita a la apariencia. El soporte de policarbonato integra la fotografía y la información personal dentro del material, lo que dificulta alteraciones y mejora la resistencia al uso cotidiano. El chip contactless almacena datos biográficos y biométricos de manera encriptada y permite verificar la autenticidad mediante lectores compatibles con NFC.

El nuevo DNI también funciona como documento electrónico de viaje dentro del Mercosur ampliado, siempre que esté vigente. Renaper anticipa, además, posibles usos vinculados con la identificación remota y la firma digital, aunque parte de esas funciones se incorporará de forma progresiva.

Cuánto cuesta el trámite en 2026

Según el tarifario oficial del Renaper consultado en agosto de 2026, el ejemplar regular para ciudadanos argentinos cuesta $10.000; el valor para extranjeros es de $20.000. La actualización entre los 5 y los 8 años y la de los 14 también tienen un precio de $10.000 para argentinos. Existen modalidades exprés, de 24 horas y al instante, con importes superiores y disponibilidad limitada a determinadas oficinas.

Una vez iniciado un nuevo trámite, el ejemplar anterior deja de ser el documento válido, aunque todavía esté en poder de su titular. La recomendación práctica es revisar primero el vencimiento, confirmar el motivo de la renovación y consultar los valores actualizados antes de pagar: el nuevo diseño amplía la seguridad, pero no impone un recambio masivo.