No es para agarrar: para qué sirven los agujeros en los bancos de plástico
Los bancos de plástico incluyen agujeros en el asiento que permiten drenaje, facilitan el apilado y refuerzan la resistencia del material.
Un detalle simple que prolonga la vida útil de los bancos. Foto: Shutterstock
Los bancos de plástico son un clásico en patios, jardines, balcones y espacios al aire libre. Son livianos, económicos, resistentes y suelen tener un detalle que muchos pasan por alto: uno o más agujeros en el asiento. Aunque muchos creen que están ahí para facilitar el agarre o el traslado, su función principal es otra.
Estos orificios cumplen un rol clave en la durabilidad y el mantenimiento del mueble, especialmente cuando se utiliza en exteriores y queda expuesto a la lluvia o al lavado frecuente.
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La verdadera función de los agujeros
La mayoría de las fuentes consultadas coinciden en que el objetivo principal de los agujeros en los bancos de plástico es permitir el drenaje del agua. Cuando llueve o se los limpia con manguera, el agua puede acumularse en la superficie del asiento. Sin esa abertura, el líquido quedaría retenido, generando incomodidad al sentarse y favoreciendo la acumulación de suciedad.
Además, el drenaje evita que el agua se estanque y reduzca la vida útil del plástico. La humedad constante puede provocar manchas, deterioro del material e incluso volver resbaladiza la superficie. Gracias a estos orificios, el secado es más rápido y el banco se mantiene en mejores condiciones.
En algunos diseños, los agujeros también contribuyen a aliviar la presión del molde durante la fabricación, lo que mejora la resistencia estructural y reduce el riesgo de deformaciones con el paso del tiempo. Así, un detalle que parece menor cumple varias funciones prácticas que explican por qué está presente en la mayoría de los modelos.


