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Ni ventilador ni aire acondicionado: el invento que logró bajar casi 7°C

Un prototipo de TU Graz redujo casi 7°C el aire cercano mediante evaporación; todavía está en estudio y su rendimiento depende de la humedad.

La pared está formada por bloques de cerámica porosa fabricados con una impresora 3D.

La pared está formada por bloques de cerámica porosa fabricados con una impresora 3D.

Una pared de arcilla, alimentada con agua y fabricada mediante impresión 3D, consiguió reducir casi siete grados la temperatura del aire que la rodeaba. El experimento no utiliza compresores ni gases refrigerantes y recupera un principio conocido desde hace siglos: el enfriamiento que se produce cuando el agua se evapora.

El desarrollo pertenece al Instituto de Arquitectura y Medios de la Universidad Tecnológica de Graz, en Austria. La estructura combina bloques cerámicos de unos 23 centímetros de lado, diseñados para absorber y repartir agua por su interior. En el campus universitario ya funciona una pared demostrativa de dos metros de alto por dos de ancho, mientras continúan las mediciones.

Cómo logra enfriar la cerámica impresa en 3D

El agua ingresa en cada bloque y avanza por sus poros mediante capilaridad. Cuando alcanza la superficie, comienza a evaporarse y toma calor del material y del aire cercano. El principio es similar al que permite que una vasija de barro conserve fresca el agua, pero la impresión 3D ofrece un control mucho mayor sobre la forma, el recorrido del líquido y la superficie expuesta al ambiente.

El aire acondicionado queda de lado, con este nuevo método revolucionario.

El aire acondicionado queda de lado, con este nuevo método revolucionario.

Los investigadores utilizaron una geometría conocida como superficie mínima triplemente periódica, o TPMS. Su entramado multiplica el área disponible para la evaporación sin exigir grandes cantidades de material. Además, el equipo ensaya mezclas de arcilla con aserrín y micelio. Ambos componentes desaparecen durante la cocción y dejan una red de huecos microscópicos que facilita la circulación del agua dentro de la pieza.

Qué ocurrió durante las primeras pruebas

El ensayo principal se realizó en un ático caluroso de la universidad. Bajo condiciones controladas, los sensores registraron una disminución máxima de 6,95°C en el aire situado junto al bloque cargado con agua. También detectaron un aumento de 39,04% en la humedad relativa y calcularon una eficiencia de enfriamiento del 66,5%. Los resultados forman parte del registro oficial del proyecto de TU Graz.

El dato de los siete grados requiere contexto. La medición se obtuvo en las inmediaciones del bloque y no representa necesariamente una caída uniforme de la temperatura en toda una vivienda. Tampoco significa que el sistema funcione igual en cualquier lugar. La refrigeración evaporativa resulta más efectiva cuando el aire es seco; con una humedad elevada, el agua se evapora con mayor dificultad y la capacidad de enfriamiento disminuye.

Por qué no reemplazará todavía al aire acondicionado

La pared no necesita la electricidad que demanda un equipo tradicional, pero tampoco funciona con consumo estrictamente nulo. Las pruebas oficiales informan un gasto inferior a 9 watts, asociado al suministro de agua. El grupo anticipó que su próximo prototipo incorporará paneles solares para alimentar una pequeña bomba. La tecnología podría servir en viviendas, oficinas, escuelas, espacios públicos y zonas de espera, aunque todavía debe demostrar su desempeño a mayor escala.

Por ahora no existe una versión comercial. La universidad recibió alrededor de cien consultas de empresas, municipios, instituciones académicas y particulares, pero continúa estudiando la capacidad de enfriamiento al aire libre y el comportamiento microbiológico de los materiales. La Universidad Tecnológica de Graz evalúa posibles proyectos piloto antes de definir cómo podría llevarse la pared al mercado.